La primera visita de Mons. Kurian Mathew Vayalunkal a la Diócesis de Linares estuvo marcada por la inauguración del nuevo Hogar de Ancianos San Camilo, encuentros con religiosas, sacerdotes y funcionarios del Obispado, los que estuvieron marcados por su profundo mensaje de esperanza, fe y servicio inspirados en el Evangelio.
Con jornadas cargadas de cercanía, reflexión y fraternidad, la Diócesis de Linares vivió la importante visita pastoral del Nuncio Apostólico en Chile, Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, representante del Santo Padre León XIV, quien por primera vez llegó a esta Iglesia local invitado por el Obispo de Linares, Tomislav Koljatic.
La presencia del representante pontificio coincidió con la celebración del aniversario 232 de la ciudad de Linares y los 25 años de presencia de las Hermanas de San Camilo en Chile, transformándose en una visita marcada por importantes momentos pastorales, encuentros comunitarios y gestos de profunda humanidad.
Bendición del nuevo Hogar San Camilo
Uno de los hitos más relevantes de la visita fue, al mediodía del lunes 18 de mayo, la bendición e inauguración de las nuevas dependencias del Hogar San Camilo de Linares, obra destinada a fortalecer la atención y acogida de personas mayores de la comuna.
La ceremonia contó con la participación del alcalde de Linares, Mario Meza, autoridades locales, religiosas, colaboradores y representantes de distintas instituciones de la comunidad.
El nuevo recinto, emplazado en el sector suroriente de la ciudad, representa una gran inversión financiada por el Gobierno Regional, permitiendo ampliar la capacidad de atención desde 53 hasta 98 residentes, en formato mixto.
La jornada comenzó con una Eucaristía de acción de gracias, donde Mons. Kurian Mathew Vayalunkal expresó su alegría por compartir con la comunidad linarense y transmitir el cariño y la cercanía del Papa León XIV.
En su homilía, el Nuncio Apostólico subrayó que esta obra “no son solo ladrillos, cemento y pintura; son el rostro visible de un corazón que se ensancha para brindar una mejor acogida y cuidado a nuestros queridos adultos mayores”.
Asimismo, destacó el valioso servicio desarrollado por las Hermanas de San Camilo durante sus 25 años de presencia en Linares, señalando que su labor constituye “una verdadera respuesta a la invitación de Jesús de servir a quienes más sufren”.
Con emoción, también valoró el esfuerzo conjunto de autoridades, benefactores y comunidad para concretar un proyecto que dignifica la vida de las personas mayores y responde al llamado evangélico de cuidar a quienes más necesitan acompañamiento y ternura.
Al finalizar la celebración litúrgica, las autoridades y asistentes participaron en la bendición oficial y recorrido por las nuevas dependencias, instancia marcada por la gratitud, la alegría y la esperanza.
Encuentro con las religiosas de Conferre Diocesano
Por la tarde del lunes 18 de mayo, en el Monasterio Inmaculada del Maule, el representante del Papa sostuvo un fraterno encuentro con las religiosas pertenecientes a Conferre Diocesano, espacio que permitió compartir una profunda reflexión sobre la vida consagrada y la misión evangelizadora.
Dirigiéndose a las hermanas presentes, Mons. Vayalunkal transmitió especialmente el mensaje y las enseñanzas del Papa León XIV, destacando que la vocación religiosa “no es una carrera ni una simple lista de tareas, sino una verdadera aventura de amor con Dios”.
En un ambiente de recogimiento y cercanía, animó a las religiosas a custodiar con fidelidad el don de la vida consagrada, definida por el Santo Padre como “un tesoro de valor incalculable para la Iglesia”.
El Nuncio invitó además a fortalecer tres dimensiones esenciales de la vida religiosa: cultivar la interioridad, vivir auténticamente la comunidad y poner el amor por encima de las normas.
“Es en la comunión silenciosa y profunda con Cristo donde se renueva la energía espiritual y pastoral”, expresó, llamando a las religiosas a seguir siendo testimonio vivo de esperanza, alegría y servicio en medio de un mundo marcado por la fragilidad y la soledad.
Finalmente, agradeció el silencioso testimonio de entrega de las comunidades religiosas presentes en la diócesis, valorando especialmente “la ternura maternal que aportan a la Iglesia”.
Reflexión y fraternidad junto al Clero Diocesano
Otro de los momentos significativos de la visita fue, el martes 19 de mayo, el encuentro sostenido con el Clero Diocesano en la Casa de Ejercicios Chacahuín.
En una profunda meditación dirigida a los sacerdotes, el Nuncio Apostólico reflexionó sobre la fidelidad sacerdotal, inspirándose en las despedidas de San Pablo y de Jesús presentes en la liturgia del día.
Mons. Vayalunkal invitó a los presbíteros a vivir el ministerio desde la transparencia, la humildad y la autenticidad evangélica, recordando que “la autoridad sacerdotal no proviene de ser perfectos o populares, sino de no diluir la verdad del Evangelio”.
Asimismo, llamó a los sacerdotes a no dejarse atrapar por la búsqueda del éxito o del reconocimiento personal, sino a centrar la vida ministerial en la fidelidad a la misión encomendada por Dios.
“Nuestra tarea principal no es simplemente administrar parroquias o ejecutar programas; es ser puente entre Dios y las personas”, expresó.
El representante pontificio también subrayó la dimensión espiritual e intercesora del sacerdocio, recordando que antes de ser administradores o predicadores, los sacerdotes están llamados a ser hombres de oración, escucha y acompañamiento.
En un clima de fraternidad sacerdotal, el encuentro permitió además compartir experiencias pastorales y renovar el compromiso de seguir construyendo una Iglesia cercana, misericordiosa y misionera.
Cercanía con el personal del Obispado
La visita pastoral concluyó con un encuentro con los funcionarios y colaboradores del Obispado de Linares, ocasión en la que el Nuncio Apostólico agradeció el servicio cotidiano que realizan en favor de la misión de la Iglesia.
Con sencillez y afecto, destacó la importancia del trabajo silencioso que sostiene gran parte de la labor pastoral de la diócesis, valorando el compromiso y la entrega de quienes colaboran desde distintas áreas.
La primera visita pastoral de Mons. Kurian Mathew Vayalunkal a Linares dejó una profunda huella espiritual y humana en la comunidad diocesana, fortaleciendo la comunión eclesial y renovando el llamado a servir con alegría, esperanza y fidelidad a los más necesitados.







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