En la ocasión Gerardo Soto, Arquitecto Coordinador del proyecto presentó los principales alcances de la obra. Destacó que se aprobó el anteproyecto por parte del Consejo de Monumentos en el marco del proceso de diseño, lo que se considera positivo para el marco de intervención en el templo.
Agregó que desde el punto de vista estructural, se trata de producir el menor daño posible al templo, pero recuperándolo de acuerdo a la normativa vigente. Importante es destacar que la parte del levantamiento, en lugar de hacerla a huincha, esta se hizo con tecnología de punta, lo que implica que toda la información es precisa, es decir, que se puede precisar si los muros están correctos o si tienen desviaciones, todo se ajusta a la más pura precisión.
Para este proyecto se está trabajando en base a registros antiguos para mantener los aspectos relevantes en la reconstrucción. El esqueleto es a base de pilares y vigas de hormigón armado para afianzar la totalidad del edificio, precisó el profesional.
La etapa de diseño debería estar lista a fines del año en curso, posteriormente viene el proceso de postulación para los recursos que requiere la ejecución del proyecto que permitirá restaurar este significativo ícono de la ciudad de Linares.
En la presentación de estos avances, estuvieron presentes los agentes pastorales de todas las comunidades de base de la Parroquia Inmaculado Corazón de María, acompañados del Sr. Obispo, Mons. Tomislav Koljatic, quien muy animado y valorando los avances presentados indicó: “Todavía queda un largo tiempo para ver los frutos del trabajo, pero estamos con alegría y esperanza viendo como se dan importantes pasos”.
Por su parte el P. Jesús Rojas, párroco, señaló: “Esta es la primera etapa de la reconstrucción del templo, los encargados entregaron el diseño del proyecto, y ahora hay que pensar en los fondos, para que este Monumento Nacional se pueda poner en pie y después de eso vendría el llamado a licitación”

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