Casi una semana de celebraciones y homenajes, en la que Comunidades de Base, Colegios, Fundaciones, Hogares de Ancianos y muchos han querido mostrar su cariño y gratitud por su servicio de Pastor y guía en la fe.
Dando infinitas gracias a Dios, por el llamado al Sacerdocio, por la vocación recibida, Monseñor Tomislav Francisco Kolajtic Maroevic, Obispo de Linares, acompañado de Don Carlos Camus, Obispo emérito, su Clero Diocesano, Sacerdotes Religiosos, Diáconos, religiosas y personal del Obispado, celebró 25 años de vida sacerdotal. En la Eucaristía central, se comenzó recordando que el 14 de agosto de 1987, Tomislav Francisco, acompañado de sus padres, familiares y amigos recibía el sacramento del Orden Sacerdotal, por el que se consagraba al cuidado de la Iglesia. En su homilía, Monseñor Koljatic, agradeció a Dios por la vida, por la vocación, por su familia y las comunidades que ha acompañado en el caminar de la fe. Con emoción recordó a sus padres y la influencia de ellos en este “sí” al Señor. Señaló: “Doy gracias a Dios por haber vivido junto a mi mamá, mi papá y mis dos hermanos mayores, una experiencia de fe, de sencillez, de cariño, de acogida, de sentirme amado por Dios y mis seres queridos. De ellos aprendí la fe, aprendí a amar a Dios, a la Virgen y a servir a los demás, son esas raíces profundas las que van germinando después de 25 años en esta vida sacerdotal”… “Solo palabras de gratitud, por mi comunidad, la comunidad que Dios me ha regalado, la Diócesis de Linares, por sus sacerdotes, diáconos, religiosas, laicos, las familias donde siempre he visto mucha acogida, mucha alegría en las comunidades de base. Realmente me siento dichoso de estar aquí acompañándoles en esta peregrinación de la fe. El gran desafío para el futuro, es el de siempre, permanecer en la fe, en el amor, en la fidelidad a mi llamado, somos discípulos del Señor y él nos va ayudando en este caminar, nos ayuda a ser misioneros. Después de vivir estos 25 años de sacerdocio que el Señor me ha regalado, debo confesar que he sido inmensamente feliz.” También invitó a los jóvenes a oír el llamado del Señor, desde sus 25 años de vida sacerdotal, agregó: “Yo diría que vale la pena ser sacerdote, vale la pena seguir a Jesús, él está con nosotros, él guía y cuida nuestros pasos, vale la pena buscar lo máximo, buscar lo más grande, que es buscar el amor de Dios y esto es buscar al Señor presente en medio de su pueblo y para eso hemos sido llamados, para estar con él y para ser enviados a sanar tantos corazones afligidos, a llevar esperanza al mundo”. Por su parte el P. Luis Fuentealba Sánchez, Vicario de Pastoral, agregó: “El sacerdote es ante todo, un servidor. Por eso, junto a nuestro Obispo, damos gracias a Dios por sus 25 años de servicio en su vida sacerdotal, de los cuales, 9 años, ha sido quien guíe a nuestra Diócesis”. Homenaje por parte de los Colegios del Obispado de Linares Carolina Urrutia, Directora del Colegio San Miguel Arcángel de Linares, Don Sergio Navarrete, Director del Colegio San José de San Javier, Don Luis Villar, del Colegio Inmaculada Concepción de Cauquenes y Don Claudio Figueroa Director Colegio San Alberto Hurtado de Constitución, junto a sus comunidades educativas, no quisieron estar ausente de esta gran fiesta diocesana y el jueves 16 de agosto, se dieron cita en la Gobernación Provincial de Linares, para celebrar junto a Monseñor Koljatic, por sus 25 años de vida consagrada al sacerdocio. En esta hermosa ceremonia, acompañó a las delegaciones de los Colegios, la Sra. María Eugenia Hormazábal Carvajal, quien también entregó un presente al Sr. Obispo. Por su parte Don Rolando Rentería Möller, Alcalde de Linares, en nombre del Consejo Municipal, y el Diputado Romilio Gutiérrez, también entregaron su reconocimiento al Sacerdote. Cada uno de los Colegios se presentó en el acto, destacando ejecución de instrumentos musicales, hermosas voces en el canto y declamaciones de bellísimas poesías. A nombre de los Establecimientos Educacionales la Directora del Colegio San Miguel Arcángel de Linares, destacó la constante preocupación del Sr. Obispo, por la educación de calidad, el bienestar y desarrollo de los niños y jóvenes que en las aulas se forman. Culminó el acto, con las palabras de agradecimiento por parte de Monseñor Koljatic, quien invitó a los jóvenes y niños a ser verdaderos discípulos del Señor, cada uno desde su vida puede mejorar nuestro mundo, todos podemos contribuir en esta hermosa tarea. También les invitó a responder con un generoso “sí” al Señor si alguno siente ese llamado al corazón que sólo el Señor nos puede hacer.

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Noticias Vaticannews