Personal del Colegio Salesianos, junto al Equipo Sacerdotal, peregrinaron con fe y esperanza hasta la Iglesia Catedral de Linares, llevando al corazón del Padre Misericordioso penas y alegrías, gozos y esperanzas.
Caminando de dos en dos, como los discípulos de Emaús, como un Pueblo que va al encuentro del Padre, anunciando el amor de Dios y compartiendo la vida, así Profesores del Colegio Salesiano de Linares junto al P. Giovanni Favaretto, P. Esteban Merino y P. Carlos Ampuero, atravesaron la ciudad de Oriente a Poniente, para llegar hasta la Iglesia Catedral, Templo Jubilar y cruzar la Puerta Santa, Puerta que representa al Padre Misericordioso. En la entrada de la Catedral les esperaba Monseñor Koljatic, quien les dio la bienvenida, felicitó por el recorrido que habían cumplido e invitó a ingresar para celebrar juntos la Eucaristía y rezar por las intenciones del Santo Padre, por las autoridades, por niños y adolescentes, por las familias, por los presentes y por las vocaciones a la vida consagrada y al Sacerdocio, pidiendo al Señor pastores al estilo de Jesús y de Don Bosco testigos del buen Dios Misericordioso. En su homilía el Obispo destacó el llamado del Papa Francisco a vivir este Año Jubilar de la Misericordia, mostrando ejemplos concretos de cómo hacer vida las Obras de Misericordia, tanto corporales como espirituales. La presentación de las Ofrendas, estuvo marcada por mucho simbolismo, junto al Pan y el Vino se llevó ante el Altar, un vaso de agua, para compartir con quienes tienen sed; un plato con cubiertos, manifestando el deseo de ser acogedores para aquel que llega a casa; un vestido, en signo de querer vestir al desnudo; unos remedios, para visitar y asistir a los enfermos; una cadena, que representa la visita a los privados de libertad física y espiritual; una tela negra para acompañar a quien nos deja y el Libro de Clases, ratificando el deseo de ser educadores-pastores que dan un buen consejo y corrigen a quien se equivoca, enseña con amor, consuela, tiene paciencia y reza por los vivos y difuntos. P. Carlos Ampuero, Sacerdote Salesiano, señaló “Hoy junto al personal del Colegio y a nuestro Obispo hemos vivido una hermosa experiencia de fe y como Iglesia, acogiendo la invitación que hiciera el Papa Francisco peregrinamos, cruzamos la Puerta Santa y rezamos por la intenciones del Santo Padre. Lo hemos hecho, porque nosotros estamos convencidos de haber sido llamados a ser Misericordiosos como el Padre y a tener los mismos sentimientos de Jesús que nos mostró el rostro de un padre tierno y acogedor”. ¿Cómo se han preparado para realizar esta peregrinación? Comenzamos con una invitación verbal y luego escrita, nos preparamos con la oración y la explicación previa de lo que significa cada uno de estos signos que hoy resaltamos. ¿Qué queda para después de lo compartido hoy? Como comunidad Salesiana, seguir profundizando en este Año Santo, cumpliendo y promoviendo las Obras de Misericordia, como un estilo de vida a seguir. Ya invitamos a vivir este peregrinar a los Auxiliares y otros trabajadores del Colegio; a los Apoderados; además está proyectado replicar la experiencia con los 120 niños que están en el Internado del Colegio y las niñas del Internado de María Auxiliadora.
Caminando de dos en dos, como los discípulos de Emaús, como un Pueblo que va al encuentro del Padre, anunciando el amor de Dios y compartiendo la vida, así Profesores del Colegio Salesiano de Linares junto al P. Giovanni Favaretto, P. Esteban Merino y P. Carlos Ampuero, atravesaron la ciudad de Oriente a Poniente, para llegar hasta la Iglesia Catedral, Templo Jubilar y cruzar la Puerta Santa, Puerta que representa al Padre Misericordioso. En la entrada de la Catedral les esperaba Monseñor Koljatic, quien les dio la bienvenida, felicitó por el recorrido que habían cumplido e invitó a ingresar para celebrar juntos la Eucaristía y rezar por las intenciones del Santo Padre, por las autoridades, por niños y adolescentes, por las familias, por los presentes y por las vocaciones a la vida consagrada y al Sacerdocio, pidiendo al Señor pastores al estilo de Jesús y de Don Bosco testigos del buen Dios Misericordioso. En su homilía el Obispo destacó el llamado del Papa Francisco a vivir este Año Jubilar de la Misericordia, mostrando ejemplos concretos de cómo hacer vida las Obras de Misericordia, tanto corporales como espirituales. La presentación de las Ofrendas, estuvo marcada por mucho simbolismo, junto al Pan y el Vino se llevó ante el Altar, un vaso de agua, para compartir con quienes tienen sed; un plato con cubiertos, manifestando el deseo de ser acogedores para aquel que llega a casa; un vestido, en signo de querer vestir al desnudo; unos remedios, para visitar y asistir a los enfermos; una cadena, que representa la visita a los privados de libertad física y espiritual; una tela negra para acompañar a quien nos deja y el Libro de Clases, ratificando el deseo de ser educadores-pastores que dan un buen consejo y corrigen a quien se equivoca, enseña con amor, consuela, tiene paciencia y reza por los vivos y difuntos. P. Carlos Ampuero, Sacerdote Salesiano, señaló “Hoy junto al personal del Colegio y a nuestro Obispo hemos vivido una hermosa experiencia de fe y como Iglesia, acogiendo la invitación que hiciera el Papa Francisco peregrinamos, cruzamos la Puerta Santa y rezamos por la intenciones del Santo Padre. Lo hemos hecho, porque nosotros estamos convencidos de haber sido llamados a ser Misericordiosos como el Padre y a tener los mismos sentimientos de Jesús que nos mostró el rostro de un padre tierno y acogedor”. ¿Cómo se han preparado para realizar esta peregrinación? Comenzamos con una invitación verbal y luego escrita, nos preparamos con la oración y la explicación previa de lo que significa cada uno de estos signos que hoy resaltamos. ¿Qué queda para después de lo compartido hoy? Como comunidad Salesiana, seguir profundizando en este Año Santo, cumpliendo y promoviendo las Obras de Misericordia, como un estilo de vida a seguir. Ya invitamos a vivir este peregrinar a los Auxiliares y otros trabajadores del Colegio; a los Apoderados; además está proyectado replicar la experiencia con los 120 niños que están en el Internado del Colegio y las niñas del Internado de María Auxiliadora.

No responses yet