Con una gran delegación, encabezada por el Obispo, Mons. Tomislav Koljatic, la Diócesis de Linares, dice presente en la Tercera Asamblea Nacional Eclesial.
Este variado equipo integrado por religiosas, laicos, sacerdotes y diácono, luego de un largo viaje, llegaron hasta la Capital, con un corazón palpitante de ilusiones, altas expectativas y esperanzas.
Ya han comenzado el trabajo y a discernir distribuidos en grupos, o también llamados comunidades y han vivido su primer día de Asamblea, el cual calificaron de muy intenso.
Al concluir esta primera jornada, algunos ecos compartidos señalan:
Juan José Gutiérrez, laico de Linares, «En nuestro grupo vimos la celebración litúrgica, encontré muy buena la metodología de las tarjetas “entremos a picar” permitió rápidamente indicar con que se estaba de acuerdo y con que no… luego nos costó un poco llegar a un consenso, por mi parte traté de escuchar primero y luego opinar, finalmente llegamos a un acuerdo, pero habían miradas desde distintas posiciones, que sin duda enriquecieron el diálogo que se logró.
En algún momento me sentí un poco desconectado porque la conversación se iba para otros lados, pero en general ha sido una buena comunidad de trabajo.
Jeannet Rojas, laica de Cauquenes, también compartió su impresión de esta primera Jornada, «comencé esta jornada llena de esperanzas para que juntos como parte de una misma iglesia podamos reconocer, interpretar y elegir lo mejor para nuestro caminar como Iglesia.
En mi comunidad de trabajo hoy compartimos «liderazgo para el servicio». Donde vimos los procedimientos y la estructura de nuestras comunidades. En mi grupo, al principio, me senti un poco incomoda y poco acogida, pero, avanzando el día, con ánimo, voluntad y aportando parte de mi experiencia de vida…me sentí integrada plenamente.
Juan Carlos Bravo, laico de Longaví, señaló: ha sido un encuentro de personas esperanzadas, dispuestas a escucharse, con realidades distintas que marcan a veces, con más fuerza los anhelos de cambio. En lo personal, llegué con la expectativa de avanzar, aunque sea a pasos cortos pero sin detenerse y sentir que el reunirnos nos hace estar en un mismo espíritu. Ha sido una jornada intensa. Bien cansado a ratos pero hay un deseo de caminar juntos, quizás nos faltó ser más concretos en el grupo. Siempre hay esa tendencia a plantear bonitos principios pero falta aterrizar más, creo que en parte se logró.
Elizabeth San Martín, laica de Linares, dijo: «Hoy viví una experiencia basada en el encuentro, la alegría de saber que no estamos solos. En lo personal vengo, a esta asamnlea, con el anhelo de aportar a un cambio sumando mi granito de arena, tengo la fe que se podrá contribuir. En mi grupo hoy trabajamos la «transparencia, rendición de cuentas y supervision» y me sentí muy a gusto, de ver como, con ciertas diferencias, vamos todos al mismo norte y eso me deja contenta y con el corazón lleno de esperanza.
Desde las comunidades de la Diócesis de Linares, seguimos acompañando esta Tercera Asamblea con nuestra oración para que el Espíritu Santo ilumine el diálogo.

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