Con la alegría que les caracteriza, cantando con todas sus fuerza, casi 200 pequeños de Infancia Misionera, venidos de toda la Diócesis, colmaron de color y energía las calles de la apacible Longaví.
Desde muy temprano llegaron de los decanatos, para compartir la alegría de esa amistad maravillosa que tienen con Jesús. Junto a la Hna. Pilar Tapia, que irradiaba energía, a los asesores y coordinadores, reflexionaron, rezaron, pintaron en la plaza, compartieron la colación, jugaron y salieron a misionar a las familias del radio urbano, dejando una tarjeta como recuerdo en los hogares que fueron visitadas. En cada oración y cantico, estuvo presente la imagen de los niños del mundo, especialmente aquellos donde hay sufrimiento y angustias, así como también estuvo presente la oración por las familias. La Hna. Pilar Tapia, Asesora Diocesana, una vez concluida la actividad, señaló: “Es tan emocionante y gratificante ver la alegría y energía de estos pequeños y pequeñas, el compromiso de los jóvenes que les acompañan y de los papás que sin querer queriendo, al acompañar a sus hijos, se terminan comprometiendo, cantan y juegan con ellos, disfrutando de cada actividad. Esta vez, hablamos mucho del ser Iglesia, de ser testigos y testimonios del inmenso amor del Señor por cada uno de nosotros. Hermoso era oír que ante cada paso del programa, los niños repetían su consigna y con voz muy fuerte era… “De los Niños del Mundo, Siempre amigos”. Por su parte los pequeños y sus padres quedaron muy motivados a continuar participando, pues al momento de misionar se sintieron muy bien recibidos por las familias visitad
Desde muy temprano llegaron de los decanatos, para compartir la alegría de esa amistad maravillosa que tienen con Jesús. Junto a la Hna. Pilar Tapia, que irradiaba energía, a los asesores y coordinadores, reflexionaron, rezaron, pintaron en la plaza, compartieron la colación, jugaron y salieron a misionar a las familias del radio urbano, dejando una tarjeta como recuerdo en los hogares que fueron visitadas. En cada oración y cantico, estuvo presente la imagen de los niños del mundo, especialmente aquellos donde hay sufrimiento y angustias, así como también estuvo presente la oración por las familias. La Hna. Pilar Tapia, Asesora Diocesana, una vez concluida la actividad, señaló: “Es tan emocionante y gratificante ver la alegría y energía de estos pequeños y pequeñas, el compromiso de los jóvenes que les acompañan y de los papás que sin querer queriendo, al acompañar a sus hijos, se terminan comprometiendo, cantan y juegan con ellos, disfrutando de cada actividad. Esta vez, hablamos mucho del ser Iglesia, de ser testigos y testimonios del inmenso amor del Señor por cada uno de nosotros. Hermoso era oír que ante cada paso del programa, los niños repetían su consigna y con voz muy fuerte era… “De los Niños del Mundo, Siempre amigos”. Por su parte los pequeños y sus padres quedaron muy motivados a continuar participando, pues al momento de misionar se sintieron muy bien recibidos por las familias visitad

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