admin/ agosto 17, 2018/ 2018, Pastoral Social

En el marco de las celebraciones del Mes de la Solidaridad, Monseñor Koljatic, bendijo la construcción de nuevos baños en el Comedor Fraterno de Casa de Misericordia, importantes avances logrados gracias al aporte municipal.


En este acto, el Obispo destacó el incansable trabajo que realizan las voluntarias y voluntarios que cada día hacen milagros con los pocos recursos que tienen, pues en cada ración de comida, están devolviendo la dignidad a cada uno de los hermanos que acuden día a día. En esta ceremonia también se contó con una presentación folclórica a cargo del grupo “Remembranza” de la parroquia Jesús Obrero, en esta oportunidad acompañados por el folclorista linarense Polo Flores.
El Comedor Solidario, Casa de Misericordia, emprendió hace 5 años, como una iniciativa de la Comunidad en la Parroquia Jesús Obrero de Linares. En sus comienzos, se repartía café a las personas en situación de calle, poco a poco se fueron sumando los aportes y los voluntarios, así también los hermanos que llegaban en busca de ese café o leche. Así el espacio se tornó pequeño y Monseñor Koljatic, ayudó a la comunidad y a los voluntarios con un proyecto para construir lo que hoy funciona como comedor y atiende diariamente a más de 60 personas durante los meses de invierno, esta cantidad varía en primavera y verano, pues la atención llega a unos 35 ó 40 personas de lunes a viernes.
Don Oscar Villagra, Diácono Permanente, agradeció a nombre de los voluntarios y de los usuarios pues “cada aporte que llega es bien recibido, nos ayuda a tender mejor a nuestros hermanos. De manera especial destacamos la ayuda de las hermanas de María Auxiliadora, que nos han traído legumbres, hay personas que nos regalan pan, verduras y otras cosas para compartir, desde hace un tiempo tenemos el apoyo del banco de alimentos (desde Caritas), eso nos permite tener postres y otras cosas para repartir con los usuarios.


 

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