{"id":5493,"date":"2020-05-02T02:40:42","date_gmt":"2020-05-02T02:40:42","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=5493"},"modified":"2020-05-20T22:05:12","modified_gmt":"2020-05-20T22:05:12","slug":"la-fe-en-tiempos-de-pandemia-una-mirada-eclesiastica-civil-y-castrense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=5493","title":{"rendered":"La fe en tiempos de pandemia&#8230;Una mirada eclesi\u00e1stica, civil y castrense"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\"><em><strong>La situaci\u00f3n provocada por la pandemia del Covid-19 y que estamos atravesando en estos d\u00edas sin plazo de t\u00e9rmino,&nbsp; ha sido &#8211; aunque suene contradictorio-&nbsp; una buena oportunidad para examinarnos a distintos niveles,&nbsp; de un aprendizaje permanente&nbsp; y a vivir los retos y desaf\u00edos que nos ofrece la cuarentena obligatoria, la incertidumbre, la profilaxis de los autocuidados y la adaptaci\u00f3n e impacto como sacerdote&nbsp; y p\u00e1rroco a esta nueva realidad que nos sobrepasa&nbsp; y traspasa en los diversos \u00e1mbitos que nos toca enfrentar.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>En este contexto quisiera compartir algunas reflexiones sustentadas en la vivencia diaria del combate con este enemigo invisible que tanto da\u00f1o letal est\u00e1 provocando; desde una mirada eclesi\u00e1stica civil y en lo castrense.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Del escepticismo inicial a aceptar con humildad la crisis:<\/strong>&nbsp;cuando recibimos noticias de Europa o de China, parec\u00eda muy lejano que llegar\u00e1 a Chile o a nuestra regi\u00f3n o a nuestra Di\u00f3cesis el coronavirus 19. Esta aceptaci\u00f3n nos ha llevado a ir comprendiendo el fen\u00f3meno a informarse adecuadamente. Pero luego empez\u00f3 a aflorar el temor, la incertidumbre, las consecuencias de la enfermedad, a sentirse vulnerables, el miedo al contagio, el experimentar la amenaza, a consumir noticias en exceso, a mirarnos de otra manera. En definitiva, tomar conciencia que estamos frente a un nuevo paradigma. El mundo y nuestra realidad cercana est\u00e1 cambiando aceleradamente, permanentemente y que nos descoloca. Nos hace inseguros y no logramos manejar la incertidumbre. Y se declara a nivel mundial una pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Del distanciamiento f\u00edsico &nbsp;al acercamiento espiritual y social :<\/strong>&nbsp;Cuando al ver la impresionante imagen por la televisi\u00f3n del Papa Francisco en la Plaza de san Pedro rezando en soledad &nbsp;y que&nbsp;asegur\u00f3 que: \u201c\u2026 toda&nbsp;<strong>la humanidad est\u00e1 \u00aben el mismo barco\u00bb intentando superar la tormenta<\/strong>&nbsp;que desat\u00f3 la pandemia de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/coronavirus.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">coronavirus<\/a>&nbsp;y que es necesario \u00abremar juntos\u00bb.&nbsp;La&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/pandemia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">pandemia<\/a>&nbsp;muestra \u00ab<strong>un vac\u00edo desolador<\/strong>&nbsp;que arrasa con todo a su paso\u00bb y que&nbsp;\u00ablos seres humanos han descubierto que no pueden seguir cada uno por su cuenta, sino s\u00f3lo juntos y que nadie se salva solo\u00bb. El Se\u00f1or nos interpela y en medio de la tormenta nos invita a&nbsp;<strong>activar la solidaridad<\/strong>, capaz de dar sentido en estas horas en la que todo parece naufragar\u00bb.&nbsp;Nos hizo caer en la cuenta de c\u00f3mo poder atender en este nuevo escenario, espiritual y pastoralmente a nuestras comunidades y feligreses. De c\u00f3mo hacer llegar el testimonio de nuestra fe, esperanza y caridad a nuestros hermanos y hermanas.&nbsp;Ahora con las recomendaciones: \u00a1\u00a1Qu\u00e9date en casa!! Aislamiento social, lavarse las manos, evitar contactos personales, usar mascarilla\u2026Surge una pandemia y emergencia espiritual y el desaf\u00edo de c\u00f3mo mostrar cercan\u00eda, acompa\u00f1ar al que sufre, dar consuelo, animar al que se siente solo, socorrer a los m\u00e1s pobres y abandonados\u2026a&nbsp;<strong><em>los nuevos anawines<\/em><\/strong>, nuestros templos vac\u00edos y celebraciones sin fieles\u2026\u00a1\u00a1impactante y desconcertante&#8230;!!&nbsp;La pandemia ha puesto a prueba profundamente nuestra convicciones religiosas, espirituales, val\u00f3ricas sobre las personas y comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><strong>De una Iglesia presencial a una Iglesia virtual, con los nuevos are\u00f3pagos online.&nbsp;<\/strong>El Facebook<strong>,&nbsp;<\/strong>se empieza a convertir en los templos virtuales, transmitir en l\u00ednea, la radio, Whatsapp como medio amigable de conversaciones y mensajer\u00eda espiritual \u2026de alguna manera las redes sociales act\u00faan como verdaderos \u201cagentes virtuales pastorales \u201cpara vivir y alimentar nuestra fe. Como persona y sacerdote, nos ha obligado a nuevos aprendizajes y a obtener las competencias y habilidades tecnol\u00f3gicas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n necesarias, para no quedar fuera de l\u00ednea y no se nos caiga el sistema. Viene a mi memoria nuevamente la voz prof\u00e9tica lo que afirmaba el Papa Francisco:&nbsp;<strong>\u201c<em>La familiaridad de los cristianos con el Se\u00f1or es siempre comunitaria.&nbsp;Es personal, pero en comunidad.&nbsp;Una familiaridad sin comunidad, sin pan, sin la Iglesia, sin la gente, sin los sacramentos, es peligrosa.\u00bb&nbsp;<\/em><\/strong><em>Esto me lleva a reflexionar lo que implica la tentaci\u00f3n y riesgo de caer<strong>&nbsp;<\/strong><\/em><em>en la vive<\/em><em>ncia de la fe en forma intimista y no una fe encarnada y separado del pueblo de Dios.&nbsp;<\/em>Entonces surge el desaf\u00edo de hacernos &nbsp;&nbsp;cargo como sacerdote, p\u00e1rroco y capell\u00e1n castrense, con todos los medios disponibles a recalcar con voz &nbsp;&nbsp;-fuerte y clara -por estos \u201cmedios temporales\u201d la conciencia permanente de ser \u201cUn pueblo de carne y hueso que parte el pan, escucha la Palabra, comparte la caridad y anuncia la alegr\u00eda del Evangelio de persona a persona, a trav\u00e9s del testimonio de la vida y la cercan\u00eda concreta.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Los liderazgos en las comunidades y el cat\u00f3lico en particular, tambi\u00e9n es puesto a prueba en estos tiempos de crisis<\/strong>, mi<strong>&nbsp;relaci\u00f3n con Dios y con mis hermanos de comunidad<\/strong>. La pandemia ha puesto a prueba profundamente nuestra convicciones religiosas, espirituales, val\u00f3ricas sobre las personas y comunidades.&nbsp;\u201cEsta es una oportunidad para replantearnos lo que significa la reuni\u00f3n de la comunidad que celebra. Son muy importantes el templo y la liturgia oficial, pero si esta no se traslada a la vida cotidiana, la comunidad inmediata de la que somos parte -familia, el grupo de trabajo o los amigos- no tiene mucho sentido\u201d. La familia, el hogar, mis cercanos, la Iglesia dom\u00e9stica, sentido de pertenencia, la necesidad del otro, el saludo de la paz, el abrazo, el vernos, recibir los sacramentos\u2026el c\u00f3mo sacramentar a un enfermo sospechoso de contagio\u2026 ahora todo bajo estrictos protocolos y h\u00e1bitos de higiene \u2026est\u00e1n siendo impactados profundamente en nuestro estilo de vida; y de cuanto somos capaces de adaptarnos a estos nuevos contextos y realidades. La cotidianeidad ha sido afectada profundamente; como as\u00ed tambi\u00e9n, toda nuestra pastoral en todos sus niveles.&nbsp;Las situaciones excepcionales pueden servir para apreciar m\u00e1s y mejor lo que antes d\u00e1bamos por descontado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><strong>La Iglesia como hospital de campa\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Papa Francisco, afirm\u00f3 en una entrevista&nbsp;<em>\u00abVeo a la Iglesia como un hospital de campa\u00f1a tras una batalla. \u00a1Qu\u00e9 in\u00fatil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el az\u00facar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas&#8230; Y hay que comenzar por lo m\u00e1s elemental\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Como Capell\u00e1n Castrense y Oficial del Servicio Religioso del Ej\u00e9rcito, soy testigo presencial de otros \u201ch\u00e9roes an\u00f3nimos\u201d: el militar, que como soldados han jurado ante Dios y la Bandera, servir fielmente a mi Patria, ya sea en mar, en tierra o en cualquier lugar ,hasta rendir la vida si fuese necesario; que junto con la formaci\u00f3n, preparaci\u00f3n y vocaci\u00f3n de servicio p\u00fablico que caracteriza a cada uno de los integrantes del Ej\u00e9rcito ,son atributos que permiten enfrentar lo que esta crisis les est\u00e1 demandando. El soldado es militar las veinticuatro horas y los siete d\u00edas de la semana, con todos los costos y riesgos que esto conlleva. Renuncian y postergan sus familias, el encuentro con sus hijos, el vivir este tiempo en sus hogares, como consecuencia de las tareas asignadas en esta pandemia: guardias, patrullajes, abastecimiento, seguridad, ayuda humanitaria d\u00eda y noche. Esto como respuesta a la profunda vocaci\u00f3n de servicio, profesionalismo y amor a la Patria, que es la esencia e identidad del ser militar. &nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><strong>De la ciencia humana a la ciencia de Dios:&nbsp;<\/strong>Estamos saturados,&nbsp; sobrecargados o &nbsp;\u201cintoxicados\u201d de informaci\u00f3n cient\u00edfica, datos, estad\u00edsticas, gr\u00e1ficos, morbilidad, mortalidad, cesant\u00eda, violencia, discursos positivos y negativos o catastr\u00f3ficos, opiniones pol\u00edticas, empresas quebradas, conflictos sociales y econ\u00f3micos, cuarentenas, problemas de seguridad p\u00fablica, toque de queda, barreras sanitarias, clases suspendidas, abastecimiento de insumos y alimentos para los m\u00e1s necesitados, el surgimiento de ollas comunes, o los noticieros &nbsp;que muchas veces bordean en la morbosidad televisiva terror\u00edfica; y que tambi\u00e9n con cierta rabia e impotencia humana observamos a muchas personas que hacen caso omiso de la gravedad a la que estamos enfrentado de vida o muerte&#8230; y han tomado la cuarentena como unas \u201cmerecidas vacaciones prolongadas\u201d. Con fuerza, pedimos a Dios que les de sabidur\u00eda e inteligencia a nuestros cient\u00edficos hombres y mujeres de ciencia y personal m\u00e9dico para descubrir con prontitud y eficacia la pronta cura para este mal, el ant\u00eddoto milagroso de la vacuna y la sanaci\u00f3n de las personas enfermas y contagiadas. Pero, \u00bfEs un castigo de Dios apocal\u00edptico merecido por nuestro pecado e indiferencia de vivir sin Dios? \u00bfPor qu\u00e9 permite todo esto? Pero tambi\u00e9n surge el tema del sentido de la vida, de la muerte, del mal, del sufrimiento, de la enfermedad, de la indefensi\u00f3n y fragilidad humana, la salud mental y espiritual\u2026y \u00a1Dios calla y su silencio se nos hace angustiante y muy duro! Rezamos, oramos, celebramos la Santa Misa con templos fr\u00edos y vac\u00edos de rostros humanos&#8230; \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 diciendo Dios en todo esto? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios? Sin embargo, descubrimos que, en el misterio de la fe, Dios es nuestro aliado. Que \u00c9l participa de nuestras angustias, dolores y sufrimientos. Que se est\u00e1n despertando nuevas solidaridades y que puede surgir un mundo nuevo m\u00e1s fraterno, m\u00e1s unido, personas m\u00e1s humanizadas, que se est\u00e1 construyendo el mundo como la casa com\u00fan. El Papa Francisco, afirmaba: \u201c[\u2026]&nbsp;<em>la fuerza de Dios\u00bb es convertir en algo bueno todo aquello que nos sucede, incluso lo malo.\u201d<strong>&nbsp;\u201c[\u2026]&nbsp;<\/strong>Jes\u00fas nos dice a cada uno:\u201c\u00c1nimo,&nbsp;abre el coraz\u00f3n a mi amor. Sentir\u00e1s el consuelo de Dios, que te sostiene\u201d.<\/em><strong>&nbsp;\u201c<\/strong>[\u2026] \u201c<em>El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Dios se est\u00e1 mostrando con una fuerza testimonial impresionante con lo que se est\u00e1 llamado los \u201ch\u00e9roes an\u00f3nimos\u201d del personal sanitario (y de tantos otros rostros y personas como verdaderos samaritanos) en todos los niveles, oficios y profesiones que hacen vida y eco de las palabras de Jes\u00fas: \u201cNo hay amor m\u00e1s grande que dar la vida por los amigos\u201d (Jn.15,13); \u201cDios no hace acepci\u00f3n de persona.\u201d (Hech.10,25); \u201c<em>El que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios\u201d&nbsp;<strong>(<\/strong><\/em><strong>1Jn 4, 7-10); \u201cLo mismo que el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos\u201d (Mt.20,28).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Mirad a los verdaderos h\u00e9roes que salen a la luz en estos d\u00edas. No son los que tienen fama, dinero y \u00e9xito, sino son los que se dan a s\u00ed mismos para servir a los dem\u00e1s. Sent\u00edos llamados a jugarnos la vida. No teng\u00e1is miedo de gastarla por Dios y por los dem\u00e1s: \u00a1La ganar\u00e9is!&nbsp;Porque la vida es un don que se recibe entreg\u00e1ndose. Y porque la alegr\u00eda m\u00e1s grande, es decir, sin condiciones, s\u00ed al amor.\u201d&nbsp;&nbsp;<\/em><strong>Papa&nbsp;<\/strong><strong>Francisco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pbro. Jos\u00e9 Prado Tolosa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>P\u00e1rroco de Nuestra Sra. de la Buena Esperanza, Panim\u00e1vida.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n provocada por la pandemia del Covid-19 y que estamos atravesando en estos d\u00edas sin plazo de t\u00e9rmino,&nbsp; ha sido &#8211; aunque suene contradictorio-&nbsp; una buena oportunidad para examinarnos a distintos niveles,&nbsp; de un aprendizaje permanente&nbsp; y a vivir los retos y desaf\u00edos que nos ofrece la cuarentena obligatoria, la incertidumbre, la profilaxis de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5494,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[274,61,154],"tags":[151],"class_list":["post-5493","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-274","category-sacerdotes","category-vocacion","tag-emergencias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5493","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5493"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5493\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5494"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5493"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5493"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5493"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}