{"id":5479,"date":"2020-05-16T00:05:38","date_gmt":"2020-05-16T00:05:38","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=5479"},"modified":"2020-05-16T00:05:43","modified_gmt":"2020-05-16T00:05:43","slug":"el-18-de-mayo-se-cumpliran-100-anos-desde-que-el-papa-juan-pablo-ii-nacio-en-la-pequena-ciudad-polaca-de-wadowice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=5479","title":{"rendered":"El 18 de mayo, se cumplir\u00e1n 100 a\u00f1os desde que el papa Juan Pablo II naci\u00f3 en la peque\u00f1a ciudad polaca de Wadowice."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Polonia, dividida durante m\u00e1s de 100 a\u00f1os por las tres grandes potencias vecinas \u2013 Prusia, Rusia y Austria \u2013, hab\u00eda recuperado su independencia al final de la Primera Guerra Mundial. Fue una \u00e9poca llena de esperanza, pero tambi\u00e9n de dificultades, ya que la presi\u00f3n de las dos grandes potencias, Alemania y Rusia, sigui\u00f3 pesando sobre el Estado que se estaba reorganizando. En esta situaci\u00f3n de angustia, pero sobre todo de esperanza, creci\u00f3 el joven Karol Wojtyla, que perdi\u00f3 muy pronto a su madre, a su hermano y, finalmente, a su padre, de quien hab\u00eda aprendido una piedad profunda y c\u00e1lida. El joven Karol era particularmente apasionado de la literatura y el teatro, y despu\u00e9s de estudiar para sus ex\u00e1menes de secundaria, comenz\u00f3 a dedicarse m\u00e1s a estas materias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPara evitar la deportaci\u00f3n, en el oto\u00f1o de 1940, comenz\u00f3 a trabajar en una cantera que pertenec\u00eda a la f\u00e1brica qu\u00edmica de Solvay\u00bb (cf.&nbsp;<em>Don y&nbsp;Misterio).<\/em>&nbsp;\u00abEn Cracovia, hab\u00eda ingresado en secreto en el Seminario. Mientras trabajaba como obrero en una f\u00e1brica, comenz\u00f3 a estudiar teolog\u00eda con viejos libros de texto, para poder ser ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946\u00bb (cf.&nbsp;<em>Ibid.<\/em>). Por supuesto, no solo estudi\u00f3 teolog\u00eda en los libros, sino tambi\u00e9n a partir de la situaci\u00f3n espec\u00edfica que pesaba sobre \u00e9l y su pa\u00eds. Es una especie de caracter\u00edstica de toda su vida y su trabajo. Estudia con libros, pero experimenta y sufre las cuestiones que est\u00e1n detr\u00e1s del material impreso. Para \u00e9l, como joven obispo \u2013 obispo auxiliar desde 1958, arzobispo de Cracovia desde 1964 \u2013 el Concilio Vaticano II se convirti\u00f3 en una escuela para toda su vida y su trabajo. Las grandes preguntas que surgieron especialmente sobre el llamado Esquema 13 \u2013 luego Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Gaudium et Spes<\/em>&nbsp;\u2013 fueron sus preguntas personales. Las respuestas desarrolladas en el Concilio le mostraron el camino a seguir para su trabajo como obispo y luego como Papa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el cardenal Wojtyla fue elegido sucesor de San Pedro el 16 de octubre de 1978, la Iglesia estaba en una situaci\u00f3n desesperada. Las deliberaciones del Concilio se presentaban al p\u00fablico como una disputa sobre la fe misma, lo que parec\u00eda privarla de su certeza indudable e inviolable. Un pastor b\u00e1varo, por ejemplo, comentando la situaci\u00f3n, dec\u00eda: \u00abAl final, hemos acogido una fe falsa\u00bb. Esta sensaci\u00f3n de que no hab\u00eda nada seguro, de que todo estaba en cuesti\u00f3n, fue alimentada por la forma en que se implement\u00f3 la reforma lit\u00fargica. Al final, todo parec\u00eda factible en la liturgia. Pablo VI hab\u00eda cerrado el Concilio con energ\u00eda y determinaci\u00f3n, pero luego, una vez terminado, se vio confrontado con m\u00e1s asuntos, siempre m\u00e1s urgentes, lo que finalmente puso en tela de juicio a la Iglesia misma. Los soci\u00f3logos compararon la situaci\u00f3n de la Iglesia en ese momento con la de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica bajo Gorbachov, cuando toda la poderosa estructura del Estado finalmente se derrumb\u00f3 en un intento de reformarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tarea que superaba las fuerzas humanas esperaba al nuevo Papa. Sin embargo, desde el primer momento, Juan Pablo II despert\u00f3 un nuevo entusiasmo por Cristo y su Iglesia. Primero lo hizo con el grito del serm\u00f3n al comienzo de su pontificado: \u00ab\u00a1No tengan miedo! \u00a1Abran, s\u00ed, abran de par en par las puertas a Cristo!\u00bb Este tono finalmente determin\u00f3 todo su pontificado y lo convirti\u00f3 en un renovado liberador de la Iglesia. Esto estaba condicionado por el hecho de que el nuevo Papa proven\u00eda de un pa\u00eds donde el Concilio hab\u00eda sido bien recibido: no el cuestionamiento de todo, sino m\u00e1s bien la alegre renovaci\u00f3n de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa ha viajado por el mundo en 104 grandes viajes pastorales y proclam\u00f3 el Evangelio en todas partes como una alegr\u00eda, cumpliendo as\u00ed su obligaci\u00f3n de defender el bien, de defender a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En 14 enc\u00edclicas, volvi\u00f3 a exponer completamente la fe de la Iglesia y su doctrina humana. Inevitablemente, al hacerlo, provoc\u00f3 oposici\u00f3n en las iglesias del Occidente llenas de dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, me parece importante enfatizar sobre todo el verdadero centro desde el cual debe leerse el mensaje de sus diferentes textos. Este centro vino a la atenci\u00f3n de todos nosotros en el momento de su muerte. El Papa Juan Pablo II muri\u00f3 en las primeras horas de la nueva fiesta de la Divina Misericordia. Perm\u00edtanme agregar primero un peque\u00f1o comentario personal que revela un aspecto importante del ser y el trabajo del Papa. Desde el principio, Juan Pablo II se sinti\u00f3 profundamente conmovido por el mensaje de Faustina Kowalska, una monja de Cracovia, que destac\u00f3 la Divina Misericordia como un centro esencial de la fe cristiana y deseaba una celebraci\u00f3n con este motivo. Despu\u00e9s de todas las consultas, el Papa hab\u00eda escogido el domingo&nbsp;<em>in albis<\/em>. Sin embargo, antes de tomar la decisi\u00f3n final, le pidi\u00f3 a la Congregaci\u00f3n de la Fe su opini\u00f3n sobre la conveniencia de esta fecha. Dijimos que no porque pensamos que una fecha tan antigua y llena de contenido como la del domingo&nbsp;<em>in albis<\/em>&nbsp;no deber\u00eda sobrecargarse con nuevas ideas. Ciertamente no fue f\u00e1cil para el Santo Padre aceptar nuestro no. Pero lo hizo con toda humildad y acept\u00f3 el no de nuestro lado por segunda vez. Finalmente, hizo una propuesta dejando el hist\u00f3rico domingo&nbsp;<em>in albis<\/em>, pero incorporando la Divina Misericordia en su mensaje original. En otras ocasiones, de vez en cuando, me impresion\u00f3 la humildad de este gran Papa, que renunci\u00f3 a las ideas de lo que deseaba porque no recibi\u00f3 la aprobaci\u00f3n de los organismos oficiales que, seg\u00fan las reglas cl\u00e1sicas, hab\u00eda de consultar.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Juan Pablo II vivi\u00f3 sus \u00faltimos momentos en este mundo, la Fiesta de la Divina Misericordia acababa de comenzar tras la oraci\u00f3n de las primeras v\u00edsperas. Esta celebraci\u00f3n ilumin\u00f3 la hora de su muerte: la luz de la misericordia de Dios se presenta como un mensaje reconfortante sobre su muerte. En su \u00faltimo libro,&nbsp;<em>Memoria e Identidad<\/em>, publicado en la v\u00edspera de su muerte, el Papa resumi\u00f3 una vez m\u00e1s el mensaje de la Divina Misericordia. Se\u00f1al\u00f3 que la hermana Faustina muri\u00f3 antes de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, pero que ya hab\u00eda dado la respuesta del Se\u00f1or a este horror insoportable. Era como si Cristo quisiera decir a trav\u00e9s de Faustina: \u00abEl mal no obtendr\u00e1 la victoria final. El misterio pascual confirma que el bien prevalecer\u00e1, que la vida triunfar\u00e1 sobre la muerte y que el amor triunfar\u00e1 sobre el odio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de su vida, el Papa busc\u00f3 apropiarse subjetivamente del centro objetivo de la fe cristiana, que es la doctrina de la salvaci\u00f3n, y ayudar a otros a apropiarse de ella. A trav\u00e9s de Cristo resucitado, la misericordia de Dios es para cada individuo. Aunque este centro de la existencia cristiana solo nos lo da la fe, tambi\u00e9n es importante filos\u00f3ficamente, porque si la misericordia de Dios no es un hecho, debemos encontrar nuestro camino en un mundo donde el poder \u00faltimo del bien contra el mal es incierto. Despu\u00e9s de todo, m\u00e1s all\u00e1 de este significado hist\u00f3rico objetivo, es esencial que todos sepan que, al final, la misericordia de Dios es m\u00e1s fuerte que nuestra debilidad. Adem\u00e1s, en esta etapa actual, tambi\u00e9n se puede encontrar la unidad interior entre el mensaje de Juan Pablo II y las intenciones fundamentales del Papa Francisco: Juan Pablo II no es un rigorista moral, como algunos lo intentan dibujar en parte. Con la centralidad de la misericordia divina, nos da la oportunidad de aceptar el requerimiento moral del hombre, aunque nunca podemos cumplirlo por completo. Sin embargo, nuestros esfuerzos morales se hacen a la luz de la divina misericordia, que resulta ser una fuerza curativa para nuestra debilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando muri\u00f3 el Papa Juan Pablo II, la Plaza de San Pedro estaba llena de personas, especialmente j\u00f3venes, que quer\u00edan encontrarse con su Papa por \u00faltima vez. No puedo olvidar el momento en que Mons. Sandri anunci\u00f3 el mensaje de la partida del Papa. Sobre todo, el momento en que la gran campana de San Pedro repic\u00f3, hizo que este mensaje resultara inolvidable. El d\u00eda del funeral, hab\u00eda muchas pancartas diciendo \u00ab\u00a1Santo s\u00fabito!\u00bb. Eso fue un grito que, de todos lados, surgi\u00f3 a partir del encuentro con Juan Pablo II. No solo en la plaza, sino tambi\u00e9n en varios c\u00edrculos intelectuales, se discuti\u00f3 la idea de darle el t\u00edtulo de \u00abMagno\u00bb a Juan Pablo II.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra \u00absanto\u00bb indica la esfera de Dios y la palabra \u00abmagno\u00bb la dimensi\u00f3n humana. Seg\u00fan el reglamento de la Iglesia, la santidad puede ser reconocida por dos criterios: las virtudes heroicas y el milagro. Los dos criterios est\u00e1n estrechamente vinculados. La expresi\u00f3n \u00abvirtud heroica\u00bb no significa una especie de haza\u00f1a ol\u00edmpica; al contrario, en y a trav\u00e9s de una persona se revela algo que no proviene de \u00e9l, sino que se hace visible la obra de Dios en y a trav\u00e9s de \u00e9l. No es una competencia moral de la persona, sino renunciar a la propia grandeza. El punto es que una persona deja que Dios trabaje en ella, y as\u00ed el trabajo y el poder de Dios se hacen visibles a trav\u00e9s de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo se aplica a la prueba del milagro: aqu\u00ed tampoco se trata de un evento sensacional sino de la revelaci\u00f3n de la bondad de Dios que cura de una manera que va m\u00e1s all\u00e1 de las meras posibilidades humanas. El santo es un hombre abierto a Dios e imbuido de Dios. El que se aleja de s\u00ed mismo y nos deja ver y reconocer a Dios es santo. Verificar esto legalmente, en la medida de lo posible, es el significado de los dos procesos de beatificaci\u00f3n y canonizaci\u00f3n. En los casos de Juan Pablo II, ambos procesos se hicieron estrictamente de acuerdo a las reglas aplicables. Por lo tanto, ahora se nos presenta como el padre que nos deja ver la misericordia y la bondad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s dif\u00edcil definir correctamente el t\u00e9rmino \u00abmagno\u00bb. Durante los casi 2.000 a\u00f1os de historia del papado, el t\u00edtulo \u00abMagno\u00bb solo prevaleci\u00f3 para dos papas: Le\u00f3n I (440-461) y Gregorio I (590-604). La palabra \u00abmagno\u00bb tiene una connotaci\u00f3n pol\u00edtica en ambos, en la medida en que algo del misterio de Dios mismo se hace visible a trav\u00e9s de la actuaci\u00f3n pol\u00edtica. A trav\u00e9s del di\u00e1logo, Le\u00f3n Magno logr\u00f3 convencer a Atila, el Pr\u00edncipe de los Hunos, para que perdonara a Roma, la ciudad de los pr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. Desarmado, sin poder militar o pol\u00edtico, sino por el solo poder de la convicci\u00f3n por su fe, logr\u00f3 convencer al temido tirano para que perdonara a Roma. El esp\u00edritu demostr\u00f3 ser m\u00e1s fuerte en la lucha entre esp\u00edritu y poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Gregorio I no tuvo un \u00e9xito tan espectacular, tambi\u00e9n logr\u00f3 proteger a Roma contra los lombardos, de nuevo al oponerse el esp\u00edritu al poder y alcanzar la victoria del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Si comparamos la historia de los dos Papas con la de Juan Pablo II, su similitud es evidente. Juan Pablo II tampoco ten\u00eda poder militar o pol\u00edtico. Durante las deliberaciones sobre la forma futura de Europa y Alemania, en febrero de 1945, se observ\u00f3 que la opini\u00f3n del Papa tambi\u00e9n deb\u00eda tenerse en cuenta. Entonces Stalin pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas divisiones tiene el Papa?\u00bb. Es claro que el Papa no tiene divisiones a su disposici\u00f3n. Pero el poder de la fe result\u00f3 ser un poder que finalmente derroc\u00f3 el sistema de poder sovi\u00e9tico en 1989 y permiti\u00f3 un nuevo comienzo. Es indiscutible que la fe del Papa fue un elemento esencial en el derrumbe del poder comunista. As\u00ed que la grandeza evidente en Le\u00f3n I y Gregorio I es ciertamente visible tambi\u00e9n en Juan Pablo II.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejamos abierto si el ep\u00edteto \u00abmagno\u00bb prevalecer\u00e1 o no. Es cierto que el poder y la bondad de Dios se hicieron visibles para todos nosotros en Juan Pablo II. En un momento en que la Iglesia sufre una vez m\u00e1s la aflicci\u00f3n del mal, este es para nosotros un signo de esperanza y confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Querido San Juan Pablo II, \u00a1ruega por nosotros!<\/p>\n\n\n\n<p><em>Benedicto XVI<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Polonia, dividida durante m\u00e1s de 100 a\u00f1os por las tres grandes potencias vecinas \u2013 Prusia, Rusia y Austria \u2013, hab\u00eda recuperado su independencia al final de la Primera Guerra Mundial. Fue una \u00e9poca llena de esperanza, pero tambi\u00e9n de dificultades, ya que la presi\u00f3n de las dos grandes potencias, Alemania y Rusia, sigui\u00f3 pesando sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5480,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[274,154],"tags":[],"class_list":["post-5479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-274","category-vocacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5479\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}