{"id":3067,"date":"2017-10-31T23:21:02","date_gmt":"2017-10-31T23:21:02","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=3067"},"modified":"2018-03-03T23:27:45","modified_gmt":"2018-03-03T23:27:45","slug":"chile-un-hogar-para-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=3067","title":{"rendered":"Chile, un hogar para todos"},"content":{"rendered":"<p>Los obispos del Comit\u00e9 Permanente del Episcopado presentaron este martes su carta pastoral \u201cChile, un hogar para todos\u201d, en la que plantean propuestas y desaf\u00edos para construir una sociedad m\u00e1s humana y justa, \u201cdonde nadie puede sentir la exclusi\u00f3n en la tarea de hacer de Chile una naci\u00f3n fraterna y solidaria, fundada en el amor a Dios y al pr\u00f3jimo\u201d.<\/p>\n<p>El documento fue presentado por Mons. Santiago Silva, presidente de la Conferencia Episcopal, acompa\u00f1ado por el vicepresidente, Mons. Cristi\u00e1n Contreras V., el secretario general, Mons. Fernando Ramos, y los otros dos miembros del Comit\u00e9 Permanente, Card. Ricardo Ezzati y Mons. Juan Ignacio Gonz\u00e1lez.<br \/>\nA la ceremonia, que se realiz\u00f3 en el aula magna de la Casa Central UC, asistieron, entre otras autoridades, el Nuncio Apost\u00f3lico, Mons. Ivo Scapolo, el Subsecretario General de la Presidencia, V\u00edctor Maldonado, el Comandante en jefe del Ej\u00e9rcito, Gral. Humberto Oviedo, el cardenal Francisco Javier Err\u00e1zuriz, el rector de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, Ignacio S\u00e1nchez, dirigentes de agrupaciones empresariales, sindicales, organismos de la sociedad civil, agentes pastorales laicos y consagrados.<br \/>\nEn la carta pastoral, los obispos afirman que Chile requiere de todos los actores sociales para que, a partir de una nueva concepci\u00f3n de la amistad c\u00edvica y respetando las leg\u00edtimas diferencias, se ponga a la persona humana como centro de los esfuerzos comunes, alej\u00e1ndonos de las visiones meramente ideol\u00f3gicas o economicistas.<br \/>\nHumanizar para superar el individualismo. Sostienen que el desarrollo t\u00e9cnico se ha puesto a menudo al servicio de intereses particulares, deshumanizando las relaciones sociales. \u201cLas confianzas y las instituciones se han debilitado por doquier; la mentalidad liberal individualista se ha ido generalizando, destruyendo v\u00ednculos y responsabilidades pol\u00edticas\u201d.<br \/>\nLa familia necesita un fuerte apoyo. A juicio de los obispos, el sistema econ\u00f3mico y laboral amenaza a la familia. Complejos turnos de trabajo, jornadas laborales que se extienden e invaden el hogar, y en algunas ciudades un sistema de transporte defectuoso, va privando a la familia de sus esenciales tiempos de comuni\u00f3n y encuentro.<br \/>\nCoherencia en la defensa de la vida. Al respetar y promover la vida humana, en todas sus dimensiones, la Iglesia rechaza el aborto, como asimismo las escandalosas e injustas desigualdades sociales, la usura, la eutanasia y la discriminaci\u00f3n arbitraria. Los obispos ahora redoblan su esfuerzo para seguir acompa\u00f1ando a las mujeres que viven situaciones l\u00edmite en su embarazo, a las que deciden continuar con \u00e9l y a las que piensan que el aborto es una soluci\u00f3n.<br \/>\nViolencia contra mujeres, ausencia del padre. Junto con expresar su cercan\u00eda a mujeres que sufren agresi\u00f3n y violencia, abandono y discriminaci\u00f3n, enfermedad y desesperaci\u00f3n, tambi\u00e9n se refieren a la orfandad de padre en una sociedad machista que solo ve en el padre un instrumento de producci\u00f3n y ganancia.<br \/>\nAcoger a personas separadas. Los obispos afirman, respecto de la situaci\u00f3n eclesial de las personas separadas que han formado una nueva uni\u00f3n, que la pastoral y catequesis matrimonial ha de fundarse en el criterio que plantea el Papa Francisco en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica \u201cLa Alegr\u00eda del amor\u201d, sobre el amor en la familia: \u201cdiscernimiento pastoral cargado de amor misericordioso, que siempre se inclina a comprender, a perdonar, a acompa\u00f1ar, a esperar, y sobre todo a integrar\u201d.<br \/>\nDiversidad sexual e identidad de g\u00e9nero. El documento reafirma que las personas homosexuales merecen ser tratadas con el respeto que todo hijo e hija de Dios se merece, y acogidas con respeto, compasi\u00f3n y delicadeza, evitando todo signo de discriminaci\u00f3n injusta. Al mismo tiempo, recuerda que corresponde a hombre y mujer reconocer y aceptar su identidad sexual. Preocupa a los obispos ciertos enfoques sobre la identidad de g\u00e9nero promueven una legislaci\u00f3n que desvincula radicalmente la identidad personal y la intimidad afectiva de la diversidad biol\u00f3gica entre hombre y mujer.<br \/>\nJuventud y ni\u00f1ez. Los obispos valoran la pasi\u00f3n de los j\u00f3venes por la justicia: \u201cCu\u00e1nto bien nos har\u00eda a los adultos aprender de la honestidad y transparencia de tantos j\u00f3venes que se expresan con sencillez, autenticidad y llaman a cada cosa por su nombre\u201d. A la vez, piden una urgente reforma del SENAME que efectivamente ponga en el centro el bienestar y la vida y divinidad de los ni\u00f1os y ni\u00f1as.<br \/>\nLa riqueza. Un apartado se refiere a la relaci\u00f3n de las personas con el dinero. Afirman los pastores que el dinero no es Dios y por eso repugna que muchas relaciones actuales se basen en la b\u00fasqueda de la riqueza como un \u00eddolo. \u201cC\u00f3mo quisi\u00e9ramos volver a aquellas costumbres de probidad y sobriedad que aprendimos de nuestros mayores\u201d, se\u00f1alan.<br \/>\nPobreza y desigualdad. El documento constata que, a pesar de los esfuerzos desplegados contra la desigualdad, no han sido suficientes ni de tal manera localizados en quienes tienen mayor necesidad. \u201cQuienes tienen m\u00e1s, pues han accedido a los bienes y posibilidades mejores en estos a\u00f1os, tienen una gran deuda con sus hermanos m\u00e1s pobres y desamparados\u201d. Tambi\u00e9n se refieren a la existencia de grupos que, por su posici\u00f3n social y su dinero, ejercen un poder real defendiendo sus intereses, a veces abusivamente vulnerando la \u00e9tica y tambi\u00e9n infringiendo las leyes para sacar mayores dividendos particulares y, como consecuencia, manteniendo las desigualdades.<br \/>\nEl fen\u00f3meno de la inmigraci\u00f3n es un reto social. Los inmigrantes, \u201cmuchas veces sufrientes y solos, deben ser acogidos, protegidos, integrados y promovidos en una fraternidad real y sincera (\u2026) ofreci\u00e9ndoles condiciones dignas y humanas de vida y trabajo, evitando todo tipo de discriminaci\u00f3n\u201d. La Iglesia abre sus puertas para acogerles.<br \/>\nLa dignidad de la persona y de los m\u00e1s vulnerables. La dignidad inalienable e intransferible de toda persona humana lleva consigo el respeto debido a cada persona. M\u00e1s a\u00fan, mientras m\u00e1s d\u00e9bil, m\u00e1s respetable. En esa convicci\u00f3n se funda el respeto a los adultos mayores, m\u00e1s a\u00fan a quienes no son autovalentes, as\u00ed como a las personas con capacidades especiales. En consecuencia, es deber de la sociedad y del Estado establecer, organizar y sostener pol\u00edticas p\u00fablicas dotadas con suficientes recursos al servicio de estas personas y otros grupos vulnerables, como asimismo sustentar econ\u00f3micamente la labor que, con abnegaci\u00f3n y cari\u00f1o, asumen muchas instituciones de la Iglesia y otras entidades solidarias y caritativas.<br \/>\nJusticia y paz para la Araucan\u00eda. Respecto de esta regi\u00f3n que el Papa visitar\u00e1, los obispos esperan que el fruto de la \u00faltima comisi\u00f3n asesora presidencial y las pol\u00edticas anunciadas verdaderamente puedan traducirse en caminos de paz y justicia para la regi\u00f3n. Asimismo, ratifican su \u201cvoluntad de hacer justicia respecto de la deuda hist\u00f3rica del Estado de Chile con el pueblo mapuche y otros pueblos originarios, respetando y valorando su identidad y cultura, superando as\u00ed siglos de trato indigno y expresiones de violencia\u201d.<br \/>\nDroga y violencia. Plantean los pastores que el pa\u00eds parece impotente frente a las drogas y el alcohol que, junto a la pobreza y otros factores est\u00e1n en la base de las diferentes y despiadadas formas de violencia que afectan a nuestras sociedades. Argumentan que la violencia en el hogar, el abuso a menores de edad y las sofisticadas formas de delincuencia, generan una sensaci\u00f3n de temor en importantes grupos sociales.<br \/>\nJusticia, sin impunidad, pero con clemencia. Respecto de la situaci\u00f3n en las c\u00e1rceles, los obispos afirman que se violan algunos derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. En tal sentido, reiteran su deseo de que la sociedad ofrezca a privados de libertad que padecen enfermedades terminales o est\u00e1n en grave deterioro de sus facultades mentales, cualquiera haya sido la raz\u00f3n de su condena, la posibilidad de terminar su cumplimiento con arresto domiciliario. Y dejan planteada esta dram\u00e1tica pregunta: \u00bfqu\u00e9 hogar, qu\u00e9 sociedad, qu\u00e9 Chile espera a quien abandona la c\u00e1rcel?<br \/>\nReivindicar la \u201calt\u00edsima vocaci\u00f3n\u201d de la pol\u00edtica. Los obispos aseguran que la crisis de la pol\u00edtica amenaza gravemente la democracia y la convivencia c\u00edvica. Esto por una profunda desconfianza por la colusi\u00f3n entre pol\u00edtica y dinero, y por una sensaci\u00f3n de promesas incumplidas. Pero aclaran que el actual desprestigio hace m\u00e1s urgente que la ciudadan\u00eda ejerza su responsabilidad c\u00edvica y que se cambie profundamente el modo de hacer pol\u00edtica. La pol\u00edtica es una actividad noble, indispensable para preservar la sana convivencia. Su centro y su fin es el ser humano. Al servir al \u201cbien com\u00fan\u201d, vela por el bien de todos, defiende derechos universales, respeta diferencias y se preocupa por los m\u00e1s d\u00e9biles. Los obispos animan a los chilenos, especialmente a los j\u00f3venes, a aportar sus mejores sue\u00f1os para Chile participando activamente en partidos y movimientos pol\u00edticos.<br \/>\nCuidar la \u201ccasa com\u00fan\u201d. Los pastores consideran urgente volver a la relaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima del ser humano consigo mismo, con los dem\u00e1s, con todos los seres vivientes y la Creaci\u00f3n. Estiman que la explotaci\u00f3n irracional de la naturaleza termina haciendo sufrir a los m\u00e1s pobres y destruyendo nuestro propio futuro: \u201cEs necesario modificar conductas colectivas e individuales, establecer pol\u00edticas efectivas de cuidado y preservaci\u00f3n del medio ambiente y una institucionalidad fuerte que permita la defensa de los bienes naturales que el Creador nos ha entregado\u201d.<br \/>\nEducaci\u00f3n: formaci\u00f3n humana integral. En la Carta, los obispos expresan que los ni\u00f1os y j\u00f3venes de Chile no s\u00f3lo requieren aprender conceptos y t\u00e9cnicas orientados a la competencia laboral. Ante todo, y sobre todo, necesitan recibir una formaci\u00f3n humana integral que les permita desarrollarse en plenitud como personas, en todas las dimensiones de lo humano, sin excluir la mirada desde la trascendencia. Necesitan espacios donde poder sincerar sus preguntas y discernir, a la luz de la raz\u00f3n y la fe, de su realidad y contexto, de la cultura y las ciencias, sobre el sentido de su vida, sobre la profundidad de lo humano, sobre su identidad y vocaci\u00f3n en el mundo. \u201cUna sociedad que pone al ser humano en el centro de su preocupaci\u00f3n no puede contentarse con formar s\u00f3lo en competencias laborales y t\u00e9cnicas. Educar es mucho m\u00e1s que eso\u201d. En esa l\u00ednea, El horizonte de sentido en la vida comunitaria no puede estar ausente en los planes oficiales de la ense\u00f1anza, y por eso asignaturas como educaci\u00f3n religiosa y filos\u00f3fica, cultura c\u00edvica e hist\u00f3rica, el amor al entorno, no pueden ser prescindibles.<br \/>\nMejorar el modo de relacionarnos. Seg\u00fan los obispos, cuando las metas de vida se reducen al \u00e9xito y al bienestar individual, la calidad de la relaci\u00f3n interpersonal se opaca y deteriora. Porque tratarnos mejor mejora nuestra calidad de vida y la convivencia social, invitan a desterrar la sospecha como actitud b\u00e1sica, conocernos entre vecinos, saludarnos, dar las gracias, escuchar con atenci\u00f3n, conducir correctamente, entre otras disposiciones.<br \/>\nRecuperar la confianza. Afirman que la desconfianza es el virus m\u00e1s destructivo que ataca a una sociedad. A veces se origina en el abuso de una transparencia exacerbada que busca saberlo todo de todos. En otros casos, como los que hemos vivido diversas instituciones del pa\u00eds, la desconfianza se ha fundado en el descr\u00e9dito de personas y organizaciones que han actuado en forma abusiva, vulnerando la dignidad de personas, utilizando de modo impropio el acceso a ciertas redes de poder, proveyendo recursos de modo ilegal o inmoral, defraudando a consumidores y clientes en servicios que no se prestan o se prestan mal, aprobando iniciativas y proyectos que han resultado ser fruto de la mentira y el aprovechamiento. En muchos casos, la desconfianza se explica por una leg\u00edtima indignaci\u00f3n. Expresan que \u201cpara restablecer los puentes rotos no basta con enmiendas legales o procedimientos administrativos. Las heridas humanas deben repararse humanamente. No hay monto de dinero que apacig\u00fce la desolaci\u00f3n ni f\u00e1rmaco que cure la decepci\u00f3n del enga\u00f1o. Volver a confiar significa la posibilidad de mirarnos de nuevo a los ojos, de reconocernos hermanos y de poder caminar juntos. Para procurar el reencuentro, no basta con pedir perd\u00f3n. La persona ofendida nos espera renovados, convertidos: somos invitados a cambiar, a ser otros, a actuar distinto, mejor, por el bien de nuestro Hogar\u201d.<br \/>\nConcluye la Carta Pastoral del Comit\u00e9 Permanente del Episcopado recordando que \u201cla felicidad de Chile, hogar de todos y todas, depender\u00e1 del esfuerzo que juntos despleguemos, unos en favor de otros, por el bienestar com\u00fan, por la dignidad de cada uno y cada uno, especialmente de los m\u00e1s vulnerables entre nosotros\u201d.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"http:\/\/www.iglesia.cl\/cartapastoral2017\/carta_pastoral_doc.php?id=4485\"> Intervenci\u00f3n del Presidente de la CECh al presentar la Carta Pastoral \u201cChile, un hogar para todos\u201d Casa Central UC, 31 de octubre de 2017. <\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"http:\/\/www.iglesia.cl\/cartapastoral2017\/carta_pastoral_doc.php?id=4482\">Carta Pastoral &#8211; 1a Parte <\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"http:\/\/www.iglesia.cl\/cartapastoral2017\/carta_pastoral_doc.php?id=4483\">Carta Pastoral &#8211; 2a Parte <\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"http:\/\/www.iglesia.cl\/cartapastoral2017\/carta_pastoral_doc.php?id=4484\">Carta Pastoral &#8211; S\u00edntesis <\/a><\/p>\n<p>Fuente: Prensa CECh<\/p>\n<p><center><a href=\"http:\/\/galerias.iglesia.cl\/galeria.php?url=Gale_59f8c2ec613ca\"><button class=\"btn btn-success\" type=\"button\">Ver m\u00e1s Fotograf\u00edas<\/button> <\/a><\/center><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los obispos del Comit\u00e9 Permanente del Episcopado presentaron este martes su carta pastoral \u201cChile, un hogar para todos\u201d, en la que plantean propuestas y desaf\u00edos para construir una sociedad m\u00e1s humana y justa, \u201cdonde nadie puede sentir la exclusi\u00f3n en la tarea de hacer de Chile una naci\u00f3n fraterna y solidaria, fundada en el amor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3070,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[182,138,65],"tags":[],"class_list":["post-3067","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-182","category-cech","category-mensaje"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3067\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3070"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}