{"id":12931,"date":"2021-06-15T17:50:29","date_gmt":"2021-06-15T17:50:29","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=12931"},"modified":"2021-06-16T17:57:25","modified_gmt":"2021-06-16T17:57:25","slug":"el-bienestar-psicoespiritual-de-los-adultos-mayores-y-en-la-vejez-en-el-contexto-de-pandemia-actual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=12931","title":{"rendered":"El bienestar psicoespiritual de los Adultos Mayores  Y en la vejez en el contexto de pandemia actual"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: P. Jos\u00e9 Prado Tolosa, p\u00e1rroco de Panim\u00e1vida<\/b><\/p>\n<p><b><i>\u201cMam\u00e1, no puedes salir a comprar\u201d, \u201cPap\u00e1, no puedes ir al centro\u201d, \u201cNo podemos ir a ver a los abuelos, hagamos una v\u00eddeo llamada\u201d \u2026<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estas expresiones deben ser de las frases m\u00e1s pronunciadas y escuchadas en esta pandemia,\u00a0desde que se declar\u00f3 a los adultos mayores y ancianos como el grupo de m\u00e1s alto riesgo, con la tasa m\u00e1s alta de muerte por Covid-19 en el mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los ancianos aspiran a vivir sus a\u00f1os de vejez en su propia casa, con su familia, en hogares de ancianos o residencias. Se trata de la aspiraci\u00f3n personal m\u00e1s elemental, la m\u00e1s sagrada y la m\u00e1s digna de respeto. Por eso nada se entiende m\u00e1s digno que centrarse en la perspectiva de facilitar una vida correcta y confortable para las personas mayores. Pues su vida cursada a lo largo de los a\u00f1os comprende la entrega total y absoluta a los suyos cuando pudieron hacerlo, comprende en sus a\u00f1os de ancianidad el derecho a disfrutar de la entrega de los suyos cuando apenas tienen nada que entregar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan la OMS (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud) el t\u00e9rmino adulto mayor<\/span><b>\u00a0<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">refiere a cualquier persona, sea hombre o mujer que sobrepase los 60 a\u00f1os de edad<\/span><b>.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Hay bibliograf\u00eda que clasifica a los adultos mayores desde la edad de 55 y otros que los empiezan a contar a partir de los 65 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El\u00a0envejecimiento saludable\u00a0es un proceso continuo de optimizaci\u00f3n de oportunidades para mantener y mejorar la salud f\u00edsica y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tener o no buenas condiciones de salud en la etapa de la vejez no tiene s\u00f3lo que ver con la gen\u00e9tica, de hecho, este es uno de los factores que menos peso tiene. A nivel general, los factores que mejor determinan las buenas o malas condiciones de salud, est\u00e1n m\u00e1s relacionados con el entorno f\u00edsico, social y psicoespiritual en el que se desarrollan las personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El confinamiento de la poblaci\u00f3n ha impactado en la salud mental de todas las personas. No obstante, los adultos mayores, en particular, han debido enfrentar incluso m\u00e1s dificultades al ser uno de los grupos de mayor riesgo para padecer COVID-19. En este sentido, no solo han tenido que lidiar con el sentimiento de vulnerabilidad hacia una enfermedad que presenta pron\u00f3sticos bastante negativos para ellos, sino que tambi\u00e9n debieron modificar su vida: delegar tareas b\u00e1sicas como la compra de alimentos y medicamentos, dejar de trabajar o adaptarse al teletrabajo y aquellos que eran parte de organizaciones de mayores o asist\u00edan a talleres o centros de d\u00eda debieron dejar de hacerlo, por mencionar algunos. La p\u00e9rdida de una rutina diaria puede tener efectos perjudiciales en el estado f\u00edsico, pero tambi\u00e9n en la salud mental. Es dif\u00edcil saber a\u00fan cu\u00e1l ha sido el alcance de estos eventos en esta \u00faltima, sin embargo, existen ciertos indicadores que pueden ayudar a conocer un poco m\u00e1s esta realidad. Existen diversos fen\u00f3menos que se han gestado durante la pandemia y que seg\u00fan la evidencia cient\u00edfica pueden manifestarse negativamente en la salud mental. Uno de ellos es la soledad no deseada, provocada principalmente por los confinamientos voluntarios y\/o obligatorios. Los sentimientos de soledad en la vejez son bastante comunes y han sido catalogados como factores de riesgo para padecer diversas enfermedades, entre ellas, depresi\u00f3n y demencia. Adem\u00e1s, las personas que se sienten solas y\/o aisladas tienen mayor riesgo de morir por suicidio (Carmel, 2018).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La experiencia que los ancianos pueden aportar al proceso de humanizaci\u00f3n de nuestra sociedad y de nuestra cultura es m\u00e1s preciosa que nunca, y les ha de ser solicitada, valorizando aquellos que podr\u00edamos definir los carismas propios de la vejez<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La gratuidad.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> La cultura dominante calcula el valor de nuestras acciones seg\u00fan los par\u00e1metros de una eficiencia que ignora la dimensi\u00f3n de la gratuidad. El anciano, que vive el tiempo de la disponibilidad, puede hacer caer en la cuenta a una sociedad \u201cdemasiado ocupada \u201cla necesidad de romper con una indiferencia que disminuye, desalienta y detiene los impulsos altruistas<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La memoria. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes van perdiendo el sentido de la historia y, con \u00e9ste, la propia identidad. Una sociedad que minimiza el sentido de la historia elude la tarea de la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes. Una sociedad que ignora el pasado corre el riesgo de repetir m\u00e1s f\u00e1cilmente los errores de ese pasado. La ca\u00edda del sentido hist\u00f3rico puede imputarse tambi\u00e9n a un sistema de vida que ha alejado y aislado a los ancianos, poniendo obst\u00e1culos al di\u00e1logo entre las generaciones.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La experiencia.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Vivimos, hoy, en un mundo en el que las respuestas de la ciencia y de la t\u00e9cnica parecen haber reemplazado la utilidad de la experiencia de vida acumulada por los ancianos a lo largo de toda la existencia. Esa especie de barrera cultural no debe desanimar a las personas de la tercera y de la cuarta edad, porque ellas tienen muchas cosas qu\u00e9 decir a las nuevas generaciones y muchas cosas qu\u00e9 compartir con ellas<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La interdependencia.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Nadie puede vivir solo; sin embargo, el individualismo y protagonismo extrovertido ocultan esta verdad. Los ancianos, en su b\u00fasqueda de compa\u00f1\u00eda, protestan contra una sociedad en la que los m\u00e1s d\u00e9biles se dejan con frecuencia abandonados a s\u00ed mismos, llamando as\u00ed la atenci\u00f3n acerca de la naturaleza social del hombre y la necesidad de restablecer la red de relaciones interpersonales y sociales.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Una visi\u00f3n m\u00e1s completa de la vida.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Nuestra vida est\u00e1 dominada por los afanes, la agitaci\u00f3n y, no raramente, por las neurosis; es una vida desordenada, que olvida los interrogantes fundamentales sobre la vocaci\u00f3n, la dignidad y el destino del hombre.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La tercera edad es, adem\u00e1s, la edad de la sencillez, de la contemplaci\u00f3n.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Los valores afectivos, morales y religiosos que viven los ancianos constituyen un recurso indispensable para el equilibrio de las sociedades, de las familias, de las personas.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Van del sentido de responsabilidad a la amistad, a la no-b\u00fasqueda del poder, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">a la prudencia en los juicios, a la paciencia, a la sabidur\u00eda; de la interioridad, al respeto de la Creaci\u00f3n, a la edificaci\u00f3n de la paz. El anciano capta muy bien la superioridad del \u201cser \u201crespecto al \u201chacer\u201d y al \u201ctener \u201c. Las sociedades humanas ser\u00e1n mejores si sabr\u00e1n aprovechar los carismas de la vejez.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En nuestros adultos mayores y ancianos en la etapa de la vejez, y especialmente en el contexto de pandemia con los efectos de los prolongados tiempos de cuarentena obligatoria con cumplimientos estrictos, no podemos descuidar las necesidades espirituales de las cuales tenemos que poner especial \u00e9nfasis, preocupaci\u00f3n y resignificaci\u00f3n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad tiene que ver con aquella falta o carencia de algo que tenemos que satisfacer en nuestra vida. Las necesidades espirituales son inherentes al ser humano, emergen del interior de la persona y se manifiestan de manera transversal en cada cultura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No entendemos por \u201cnecesidades espirituales\u201d \u00fanicamente la acepci\u00f3n de d\u00e9ficit, carencia o vac\u00edo no cubierto; tambi\u00e9n nos referimos a aquellas potencialidades a\u00fan no suficientemente desarrolladas o a aquellas expectativas no suficientemente cubiertas, pero s\u00ed deseadas, en el \u00e1mbito de lo espiritual. Esta clave es importante, porque nos sit\u00faa ante la realidad espiritual del ser humano al final de la vida no s\u00f3lo desde el abordaje de la amenaza (las carencias), sino tambi\u00e9n desde la \u00f3ptica de la oportunidad (los recursos a\u00fan no suficientemente empleados o desarrollados).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo ello significa que para subsistir hemos de cubrir ciertas necesidades de distinta \u00edndole: necesidades primarias, secundarias, materiales y espirituales y que, en el contexto de pandemia, cuarentenas, aislamiento f\u00edsico en residencias, asilos u hogares y en la propia familia debemos reconocer y atender en nuestros adultos mayores y ancianos tanto sanos como enfermos:\u00a0<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de resituarse en el tiempo. Que se le reconozca su pasado, encuentre sentido a su presente y mantenga la esperanza en el futuro.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de aut\u00e9ntica esperanza, no de ilusiones falsas. La conexi\u00f3n con el tiempo.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de sentirse acompa\u00f1ado por personas queridas en su proceso de envejecimiento.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de mantener v\u00ednculos de afecto con personas significativas; no verse privado de su mundo de relaciones satisfactorias.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de amar y ser amado.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de ser respetado en sus opiniones, creencias y valores. Ello conlleva nuestro deber de potenciar las decisiones aut\u00f3nomas de los mayores desde su escala de valores, no desde la nuestra.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de integraci\u00f3n personal, de recorrer la \u00faltima etapa de su vida con fecundidad.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de encontrarse con la enfermedad y de confiar en el cuidado de su familia y de los profesionales.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de encontrase con la muerte y con Dios con serenidad.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de sentirse apoyado en momentos de especial vulnerabilidad y debilidad.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de vivir y celebrar la fe.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de expresar sentimientos y vivencias religiosos.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de encontrar un lugar en la Iglesia y en la comunidad.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de ser reconocido como persona.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de releer su vida.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de encontrar sentido a la existencia y el devenir: la b\u00fasqueda de sentido.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de liberarse de la culpabilidad, de perdonarse.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de reconciliaci\u00f3n, de sentirse perdonado.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Necesidad de establecer su vida m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">) Necesidad de continuidad, de un m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Hoy, los mayores, piden que no se les deje en el desamparo material, despu\u00e9s de que ellos, con todos los esfuerzos y sacrificios de que los padres son capaces, han sacado adelante a sus hijos, aunque no lo piden como una reivindicaci\u00f3n materialista. El anciano espera de su familia aquello que necesita en cuanto a aspectos b\u00e1sicos que definen su equilibrio emocional. El anciano necesita sentirse amado, ser valorado en lo que es y en lo que fue, porque a ello se debe, en no pocas ocasiones, lo que son y ser\u00e1n los que le siguen. Necesita ser aceptado tal y como es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El anciano espera de la familia comprensi\u00f3n para su car\u00e1cter y su personalidad. Al llegar a la ancianidad se conserva el car\u00e1cter de toda la vida. Lo que ocurre es que, por una parte, var\u00edan las formas y las posibilidades de expresarlo y, por otra, que, por parte de los familiares, en funci\u00f3n de la edad y de la nueva situaci\u00f3n familiar, se perciben de manera diferente<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El anciano espera y desea que se comprenda y respete, en su caso, su austeridad no tach\u00e1ndola de taca\u00f1er\u00eda o de avaricia. Que se valore lo que tiene, porque sabe lo que le ha costado conseguirlo y que a partir de su jubilaci\u00f3n se limitan sus ingresos. Espera de su familia que le animen a disfrutar de la vida y que no le recriminen que se gasta parte de sus recursos en gozar de aquello que antes, por obligaciones laborales y familiares, le estaba restringido. Espera comprensi\u00f3n y tolerancia para con los efectos, nunca queridos por \u00e9l, de sus disminuciones y limitaciones f\u00edsicas y mentales<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aguardan, tambi\u00e9n, que se valoren en \u00e9l la capacidad de reflexi\u00f3n, la claridad de juicio, la utilidad de su experiencia, la discreci\u00f3n en el decir y en el hacer, el saber de la vida y de las cosas, la veteran\u00eda y la madurez en el trato con los menores, que hacen verdaderamente gratas las relaciones intrafamiliares. Espera el m\u00e1ximo apoyo y ayuda afectiva para que sus relaciones conyugales sean felices y arm\u00f3nicas. Que, entre todos, creen y se conserven las condiciones m\u00e1s id\u00f3neas posibles para que se d\u00e9 una perfecta convivencia entre los padres abuelos con sus hijos e hijas, yernos, nueras y nietos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se espera de la familia que ponga todos los medios materiales e inmateriales posibles para que el adulto mayor no viva percibiendo las sensaciones de soledad, abandono y aislamiento que para muchos ancianos tienen fatales consecuencias. Pero lo m\u00e1s esperado, lo prioritario, es el amor, el cuidado, la compa\u00f1\u00eda y la solidaridad de toda la familia.<\/span><\/p>\n<p><b>Necesidades del adulto mayor enfermo<\/b><b>.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda persona tiene necesidades, pero en la persona mayor enferma estas se agudizan como consecuencia del estado de frustraci\u00f3n en el que normalmente se encuentra inmersa. Pretendemos acercarnos a sus necesidades Bio-ps\u00edquicas y espirituales, dando por supuesto que sus necesidades biol\u00f3gicas alteradas por la enfermedad son atendidas normalmente por el personal sanitario. Las necesidades Bio-ps\u00edquicas m\u00e1s importantes son:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Para sobrevivir:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> En la base de todo est\u00e1n las necesidades fisiol\u00f3gicas. Son fundamentales y las m\u00e1s poderosas de todas. Se refieren a la supervivencia del individuo, como el hambre, la sed, el descanso, el sue\u00f1o, calmar el dolor, etc. Si estas no son satisfechas, todas las dem\u00e1s, a\u00fan las m\u00e1s nobles como las espirituales se quedan a la sombra. S\u00f3lo cuando son atendidas estas, afloran las t\u00edpicamente humanas: de orden afectivo, psicosocial y espiritual.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Sentirse seguros:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Esta necesidad se expresa en la b\u00fasqueda de familiaridad, de estabilidad, de informaci\u00f3n y protecci\u00f3n ante el peligro. En el caso del anciano enfermo, el peligro es la enfermedad, el dolor y en un momento dado la muerte. El anciano tiene que verse en un ambiente diferente al que est\u00e1 habituado, m\u00e9dicos, enfermeras, otros profesionales, hospitales, etc. La satisfacci\u00f3n de esta necesidad se realiza a trav\u00e9s de una informaci\u00f3n segura, cierta, de personas que son confiables para \u00e9l como su familia, el m\u00e9dico, el sacerdote, la religiosa, los agentes pastorales y de la salud, los amigos, gente que le escucha y le comprende. La enfermedad es crisis de seguridad, pues el mundo personal al que est\u00e1bamos habituados se viene abajo, por tanto, la persona necesita que le brindemos un entorno confiable, estable, seguro.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Necesidad de ser amado:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> La necesidad de pertenencia y de afecto, de ser aceptado y amado, que se cubre cada d\u00eda en la familia, en el grupo de amigos, del trabajo, etc., se ve roto por la enfermedad, sobre todo si la persona tiene que ser hospitalizada, pues es arrancada de su terreno, entra en un entorno fr\u00edo y que muchas veces percibe como hostil. Es muy importante para satisfacer esta necesidad que el personal sanitario, el m\u00e9dico, la familia, los amigos, creen un ambiente de sincero cari\u00f1o, de afecto comprensivo, de soporte total a la persona, permiti\u00e9ndole a ella tambi\u00e9n expresar sus sentimientos, sentirse escuchada, comprendida, que no est\u00e1 sola, que es acompa\u00f1ada.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Sentirse competente y valioso:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> la necesidad de estima se satisface cuando nos sentimos personas competentes, \u00fatiles, apreciadas por los dem\u00e1s; es decir, cuando nos sentimos valorados y nos valoramos positivamente. La satisfacci\u00f3n de esta exigencia conduce al enfermo a sentimientos de confianza, de valor y de capacidad en s\u00ed mismo. Debemos, en el exceso de nuestros cuidados por el anciano enfermo, tener cuidado de no llegar a hacerles sentir in\u00fatiles. Hay que recordar que en la enfermedad nos damos cuenta que nuestros proyectos se vienen abajo y que los que podemos llevar a cabo est\u00e1n condicionados por nuestra realidad actual, por nuestro mismo cuerpo, tiempo, espacio, fuerzas, capacidades limitadas, etc., por lo que entra en crisis nuestra propia autoestima. Por lo tanto, es importante que la persona mantenga la confianza de que puede alcanzar las metas que desde su realidad puede llevar a cabo<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Intimidad:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> La p\u00e9rdida de la intimidad es muy evidente en la enfermedad. Hay personas cercanas y extra\u00f1as mirando el cuerpo del enfermo que se va desgastando poco a poco, la p\u00e9rdida de peso, la coloraci\u00f3n de la piel, el semblante. Todo ello atrae la atenci\u00f3n hacia la persona enferma. Incluso en los momentos m\u00e1s \u00edntimos, en el comer, en el dormir, en el descanso, etc. hay que conceder a la persona mayor su espacio necesario para estar solo consigo mismo<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Posibilidad de realizarse:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Es la necesidad suprema, consiste en hacer lo que somos capaces de hacer. Para sentirse sereno y satisfecho cada uno tiene que ser lo que est\u00e1 llamado a ser, o por lo menos sentirse en esa l\u00ednea. Esta necesidad se ve frustrada, porque obstaculiza la realizaci\u00f3n de uno mismo. La enfermedad se vive como una disminuci\u00f3n de la propia personalidad, como una amenaza de la propia identidad, como un impedimento a la realizaci\u00f3n de uno mismo. Sin embargo, es precisamente esta necesidad la que puede ayudar al enfermo para que salga adelante. Cuando la persona no pierde la confianza en s\u00ed mismo cuando da un sentido a su enfermedad, cuando sigue latiendo en \u00e9l la aspiraci\u00f3n a la trascendencia, es capaz de reanudar sus compromisos y realizaciones personales, familiares y sociales. En esta etapa hay que brindar todo el apoyo necesario para que la persona realice sus anhelos existenciales, al menos los m\u00e1s esenciales. La edad avanzada no debe de ser un pretexto para no anhelar un futuro esperanzador.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La religi\u00f3n y esencialmente la espiritualidad son elementos importantes en la vida de la mayor\u00eda de las personas mayores. A\u00fan m\u00e1s en las personas ancianas enfermas que generalmente recurren a la espiritualidad y la religi\u00f3n como ayuda y soporte para enfrentarse a enfermedades f\u00edsicas graves o cr\u00f3nicas. La atenci\u00f3n espiritual a las personas enfermas se relaciona con una mayor calidad de vida, independientemente de la percepci\u00f3n de gravedad de la enfermedad. El autor \u00c1ngelo Brusco subraya la importancia de la espiritualidad: \u00abEspiritualidad es el conjunto de aspiraciones, valores y creencias capaces de organizar en un proyecto unitario la vida del hombre, causando determinados comportamientos. De esta plataforma de interrogantes existenciales, principios y valores parten caminos que llevan a elevadas metas del esp\u00edritu hacia un ser trascendente. En la religi\u00f3n cristiana este Ser Trascendente es el Dios que, por medio de Jesucristo, nos ha sido revelado. Con el cual el creyente establece una relaci\u00f3n de la cual saca fuerzas para realizar su proyecto de vida en todas sus dimensiones\u00bb<\/span><\/p>\n<p><b>Orientaciones para quien acompa\u00f1a a personas adultas mayores o ancianos en su vejez y\/o enfermedad<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empezaremos diciendo que no esperamos encontrar personas perfectas para llevar a cabo este acompa\u00f1amiento. Pero s\u00ed pensamos que se requieren de algunas cualidades lo m\u00e1s adecuadas posibles que favorezcan la relaci\u00f3n de ayuda, y que dentro de cada familia pueden existir, para un trabajo tan complicado y delicado, y que merece nuestra mejor actuaci\u00f3n.\u00a0 Por eso proponemos este perfil, que pensamos se adapta bien, y que es descrito por J. Garc\u00eda F\u00e9rez<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Debe ser una persona profundamente humana: amable, acogedora, comprensiva, generosa y solidaria. Cualidades que le hagan ser testigo y no maestro, hermano y no jefe.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Debe conocerse a s\u00ed mismo con su vertiente negativa y positiva, y lo mismo al anciano enfermo. Debe tener capacidad para trabajar en equipo y crear estilo comunitario. Hay que recordar que en el mundo del anciano enfermo circulan distintas personas: familiares, amigos, profesionales sanitarios, e incluso otros enfermos, etc.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se requiere capacidad de empat\u00eda para comprender la situaci\u00f3n y estado de \u00e1nimo del anciano. Evitar proyectar o introyectar los propios sentimientos y necesidades personales<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Evitar el complejo de mesianismo y querer resolverle toda la vida a la persona, evitando su crecimiento y tratando de suplirle en sus decisiones. Hay que acompa\u00f1ar como amigo. No somos mejores porque carguemos con todo el peso de los cuidados. El saber compartir y hacer part\u00edcipe a toda la familia de la atenci\u00f3n al anciano enfermo es una buena se\u00f1al de nuestra salud mental y de que no nos consideramos omnipotente<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Debe ser una persona llena de gratuidad. El ir de cirineo forzoso por la vida no suele generar salud, paz ni vida. El que busca alguna recompensa, aunque sea s\u00f3lo reconocimiento, est\u00e1 equivocando el camino, terminar\u00e1 quemada. Hay quienes colaboran porque pretenden huir de sus propias frustraciones familiares y sociales<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Saber respetar el misterio personal del anciano enfermo. Cada ser humano somos un misterio y esto hace que cada enfermo, desde su realidad humana y espiritual, se enfrente de manera distinta a su enfermedad y sufrimiento<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Deben ser, ante todo, personas comprensivas y compasivas. La comprensi\u00f3n es saber sintonizar con el otro, compadecer es padecer con el otro, es intentar ver las cosas como el enfermo las ve, sentirlas como \u00e9l las siente. No significa estar de acuerdo, es, sobre todo, entender, sentir con, compartir.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Debe ser humilde y reconocer la propia limitaci\u00f3n. No olvidar que acompa\u00f1ar es \u00abhacerse cargo\u00bb de la experiencia ajena, dar hospedaje en uno mismo al sufrimiento del otro, as\u00ed como disponerse a recorrer el incierto camino de cada persona, confiando en que nuestra compa\u00f1\u00eda ayude a superar la soledad, genere comuni\u00f3n y salud de manera integral. El \u00e9xito del cuidado no se debe poner en la curaci\u00f3n, sino en conseguir que la persona sea capaz de integrar su dolencia, que aumente su calidad de vida, es decir, posibilitar que, dentro de sus propias limitaciones, sea capaz de integrar toda su situaci\u00f3n para conseguir una cierta armon\u00eda consigo mismo y con el entorno.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La Hospitalidad: el que hospeda, el que acoge acompa\u00f1ando, ha de sentirse c\u00f3modo en su propia casa, es decir, ha de encontrarse bien consigo mismo, sin miedo y con una cierta paz espiritual. Para ello, el acompa\u00f1ante o familiar a cargo va a necesitar hacer trabajo personal previo sobre su propia vida espiritual.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">El acompa\u00f1ante ha creado un v\u00ednculo basado en la confianza, como primera y necesaria herramienta.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La presencia y la atenci\u00f3n activas. Se trata de no huir de las preguntas y de las ansiedades y miedos que hay detr\u00e1s. Se trata de conjugar el verbo estar, de saber estar presentes como testimonio silencioso de su dolor y de su proceso.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La escucha activa. Supone el desarrollo de las distintas estrategias de escucha activa. Pero sobre todo el saber escuchar.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">La compasi\u00f3n precisa de la empat\u00eda, que nos permite percibir y entender la necesidad en el otro; requiere adem\u00e1s el deseo de ayudar y aliviar el sufrimiento del otro; a veces el coraje de acercarse al mundo interior tempestuoso del que sufre; y siempre la acci\u00f3n orientada a mejorar la situaci\u00f3n del que es visto como alguien cercano. La compasi\u00f3n conlleva compromiso, intencionalidad, en este caso el de afrontar las contradicciones y el miedo del otro que sufre. Su ant\u00f3nimo es la crueldad, que tambi\u00e9n tiene la intenci\u00f3n, pero, en este caso, de destruir a la persona.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><b>El desaf\u00edo de hacer un acompa\u00f1amiento a nuestros ancianos al estilo de Jes\u00fas y acompa\u00f1ante, como el Buen Samaritano en el propio hogar y familia.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b><i>El Buen Samaritano. Lucas 10, 25-37<\/i><\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSe levant\u00f3 un legista, y dijo a Jes\u00fas para ponerle a prueba: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u201d \u00c9l le dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley? \u00bfC\u00f3mo lees?\u201d Respondi\u00f3: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Le dijo entonces: \u201cBien has respondido. Haz eso y vivir\u00e1s\u201d. Pero \u00e9l, queriendo justificarse, dijo a Jes\u00fas: \u201cY \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d Jes\u00fas respondi\u00f3: \u201cBajaba un hombre de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, y cay\u00f3 en manos de salteadores, que, despu\u00e9s de despojarle y golpearle, se fueron dej\u00e1ndole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino lleg\u00f3 junto a \u00e9l, y al verle tuvo compasi\u00f3n; y, acerc\u00e1ndose, vend\u00f3 sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y mont\u00e1ndole sobre su propia cabalgadura, le llev\u00f3 a una posada y cuid\u00f3 de \u00e9l. Al d\u00eda siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: \u201cCuida de \u00e9l y, si gastas algo m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 cuando vuelva\u201d. \u00bfQui\u00e9n de estos tres te parece que fue pr\u00f3jimo del que cay\u00f3 en manos de los salteadores?\u201d \u00c9l dijo: \u201cEl que practic\u00f3 la misericordia con \u00e9l\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cVete y haz t\u00fa lo mismo\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Buen Samaritano <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">es toda persona que se para junto a todo aquel que sufre, no por curiosidad sino porque tiene la intenci\u00f3n de ayudar y de procurar el bienestar de aquella persona. Siente compasi\u00f3n por la persona, no l\u00e1stima, y ante la mirada de compasi\u00f3n, viene en seguida la acci\u00f3n misericordiosa (actuar por y con amor)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Supone un encuentro fraterno con nuestro pr\u00f3jimo, manifestando el amor de Dios, nuestro deseo de servir y nuestro inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n por la persona humana. Es una oportunidad de di\u00e1logo fraterno para escuchar, comprender y conocer a la persona desde su realidad, desde su situaci\u00f3n personal. Este conocimiento de la realidad permitir\u00e1 ejercer el ministerio pastoral con alegr\u00eda, con gozo y siempre guiados por Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para brindar acompa\u00f1amiento espiritual el familiar, persona a cargo o el agente de pastoral debe experimentar en su propia realidad, el amor de Dios y el amor al pr\u00f3jimo, para tener un encuentro lleno de gozo y alegr\u00eda, libre de temores, complejos y otros sentimientos negativos. Durante el acompa\u00f1amiento a las personas enfermas o ancianas ser\u00e1 preciso expresar con gestos y palabras el sentido evang\u00e9lico de cercan\u00eda y respeto que inaugura y sostiene esta tarea pastoral. \u201cEl gesto de tocar, es a la vez signo de simpat\u00eda y de desaf\u00edo a los falsos temores. Un abrazo, un apret\u00f3n de manos, expresan m\u00e1s que las palabras, el compromiso real del acompa\u00f1amiento. [ No olvidar en el contexto de pandemia, adoptar todas las medidas indicadas por la autoridad sanitaria y de seguridad necesarias para prevenir el Covid 19].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la vejez seguir\u00e1n dando fruto (Sal 92 [91], La potencia de Dios se puede revelar en la edad senil, incluso cuando \u00e9sta se ve marcada por l\u00edmites y dificultades. \u201cDios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera d\u00e9bil para confundir a los fuertes; ha escogido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para anular a quienes creen que son algo. De este modo, nadie puede presumir delante de Dios \u201c(1 Cor 1, 27-28).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vida de los ancianos [&#8230;] ayuda a captar mejor la escala de los valores humanos, ense\u00f1a la continuidad de las generaciones y demuestra maravillosamente la interdependencia del pueblo de Dios\u00bb.\u00a0 La Iglesia es, de hecho, el lugar donde las distintas generaciones est\u00e1n llamadas a compartir el proyecto de amor de Dios en una relaci\u00f3n de intercambio mutuo de los dones que cada cual posee por la gracia del Esp\u00edritu Santo. Un intercambio en el que los ancianos transmiten valores religiosos y morales que representan un rico patrimonio espiritual para la vida de las comunidades cristianas, de las familias y del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es deber de la Iglesia, de todos los agentes pastorales, sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos el anunciar a los ancianos la buena noticia de Jes\u00fas que se revela a ellos como se revel\u00f3 a Sime\u00f3n y a Ana, los anima con su presencia y los hace gozar interiormente por el cumplimiento de las esperanzas y promesas que ellos han sabido mantener vivas en sus corazones (cf. Lc 2, 25-38).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La esperanza, en efecto, hunde sus ra\u00edces en la fe en esa presencia del Esp\u00edritu de Dios, \u201cque resucit\u00f3 a Jes\u00fas de entre los muertos \u201cy har\u00e1 revivir nuestros cuerpos mortales. La conciencia de una nueva vida en el Bautismo hace que en el coraz\u00f3n de una persona anciana no desfallezca el asombro del Ni\u00f1o ante el misterio del amor de Dios manifestado en la creaci\u00f3n y en la redenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es indispensable, en la tarea pastoral, la aportaci\u00f3n de los ancianos mismos que, de su riqueza de fe y de vida, pueden sacar cosas nuevas y cosas antiguas, no s\u00f3lo en beneficio propio, sino de toda la comunidad. Lejos de ser sujetos pasivos de la atenci\u00f3n pastoral de la Iglesia, los ancianos son ap\u00f3stoles insustituibles, sobre todo entre sus coet\u00e1neos, pues nadie conoce mejor que ellos los problemas y la sensibilidad de esa fase de la vida humana. Cobra especial importancia, hoy, el apostolado de los ancianos con los ancianos en forma de testimonio de vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Seguimos de cerca aqu\u00ed el documento de la Academia Pontifica de la Vida<\/b> <span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><b>sobre la vejez.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vejez tambi\u00e9n recuerda el sentido del destino final de la existencia humana. En 1999,\u00a0<\/span><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es.html\"><span style=\"font-weight: 400;\">Juan Pablo II<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0escribi\u00f3 a los ancianos: \u201cHay una necesidad urgente de recuperar la perspectiva correcta desde la que considerar la vida en su conjunto. Y la perspectiva correcta es la eternidad, de la cual la vida es una preparaci\u00f3n significativa en cada fase. La vejez tambi\u00e9n tiene un papel que desempe\u00f1ar en este proceso de maduraci\u00f3n progresiva del ser humano en su camino hacia la eternidad. Si la vida es un peregrinaje hacia el misterio de Dios, la vejez es el momento en que m\u00e1s naturalmente miramos al umbral de este misterio\u201d. El hombre que envejece no se acerca al final, sino al misterio de la eternidad; para comprenderlo, necesita acercarse a Dios y vivir en relaci\u00f3n con \u00c9l. Cuidar la espiritualidad de los ancianos, su necesidad de intimidad con Cristo y de compartir su fe, es una tarea de caridad en la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El testimonio que pueden dar las personas mayores a trav\u00e9s de su fragilidad es tambi\u00e9n muy hermoso. Se puede leer como un \u201cmagisterio\u201d, una ense\u00f1anza de vida. Esto se expresa en el encuentro de Jes\u00fas resucitado con Pedro a orillas del lago Tiber\u00edades. Dirigi\u00e9ndose al Ap\u00f3stol, dice: \u201cCuando eras joven, t\u00fa mismo te ce\u00f1\u00edas e ibas a donde quer\u00edas; pero cuando seas viejo, extender\u00e1s tus manos y otro te ce\u00f1ir\u00e1 y te llevar\u00e1 donde no quieras\u201d (Jn 21, 18). Estas palabras parecen resumir toda la ense\u00f1anza sobre la persona que se debilita en la vejez: \u201cextender las manos\u201d para ser ayudado. Los ancianos nos recuerdan la debilidad radical de todo ser humano, incluso cuando est\u00e1n sanos; nos recuerdan la necesidad de ser amados y apoyados. En la vejez, habiendo derrotado toda autosuficiencia, uno se convierte en un mendigo de ayuda. \u201cCuando soy d\u00e9bil, es entonces cuando soy fuerte\u201d (2 Cor 12,10), escribe el ap\u00f3stol Pablo. En la debilidad es Dios mismo quien primero extiende su mano al hombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vejez tambi\u00e9n debe ser entendida en este horizonte espiritual: es la edad particularmente propicia al abandono en Dios. A medida que el cuerpo se debilita, la vitalidad ps\u00edquica, la memoria y la mente disminuyen, la dependencia de la persona humana a Dios se hace cada vez m\u00e1s evidente. Por supuesto, hay quienes pueden sentir la vejez como una condena, pero tambi\u00e9n quienes pueden sentirla como una oportunidad para restablecer la relaci\u00f3n con Dios. Habiendo sido despojados de la utiler\u00eda, la fe se convierte en la virtud fundamental, vivida no s\u00f3lo como una adhesi\u00f3n a las verdades reveladas, sino como la certeza del amor de Dios que no abandona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La debilidad de los ancianos es tambi\u00e9n provocativa: invita a los m\u00e1s j\u00f3venes a aceptar la dependencia de los dem\u00e1s como un modo de abordar la vida. S\u00f3lo una cultura\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">juvenilista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0hace que el t\u00e9rmino \u201canciano\u201d sea despectivo. Una sociedad que sabe aceptar la debilidad de los ancianos es capaz de ofrecer a toda esperanza para el futuro. Quitar el derecho a la vida a los m\u00e1s fr\u00e1giles significa robar la esperanza, especialmente a los j\u00f3venes. Es por eso que descartar a los ancianos \u2014 incluso en el lenguaje \u2014 es un problema serio para todos. Implica un mensaje claro de exclusi\u00f3n, que est\u00e1 en la base de esa falta de acogida: de la persona concebida a la persona con discapacidades, del emigrante a la persona que vive en la calle. La vida no se acepta si es demasiado d\u00e9bil y necesita cuidados, no es amada en su cambio, no es aceptada en su fragilidad. Y desgraciadamente no se trata de una posibilidad remota, sino de algo que sucede con frecuencia all\u00ed donde el abandono, como repite el Papa, se convierte en una forma de eutanasia oculta y propone un mensaje que pone en peligro a toda la sociedad. La peligrosa actitud, que manifiesta claramente que lo opuesto a la debilidad no es la fuerza, sino la\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hybris<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como los griegos la llamaban: la presunci\u00f3n que no conoce l\u00edmites, muy extendida en nuestras sociedades, genera gigantes de pies de arcilla. La presunci\u00f3n, el orgullo, la arrogancia, el desprecio por los d\u00e9biles caracterizan a los que se creen fuertes. Una actitud estigmatizada en las Escrituras: la debilidad de Dios es m\u00e1s fuerte que la de los hombres (1 Cor 1,25). Y lo que es d\u00e9bil para el mundo, Dios lo ha elegido para confundir a los poderosos (1 Cor 1,27). El cristianismo no s\u00f3lo no rechaza ni esconde la debilidad del hombre, desde la concepci\u00f3n hasta el umbral de la muerte, sino que le da honor, sentido e incluso fuerza. No se puede decir con superficialidad que a medida que uno envejece se mejora autom\u00e1ticamente: los defectos y asperezas ya presentes en la edad adulta pueden hacerse m\u00e1s pronunciados y el encuentro con la propia vejez y sus debilidades puede representar un momento de incomodidad interior, de cierre hacia los dem\u00e1s o de rechazo de la fragilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un pasaje del Evangelio que destaca particularmente el valor y el sorprendente potencial de la edad anciana. Es el episodio de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el Templo, una ocasi\u00f3n que en la tradici\u00f3n cristiana oriental se llama \u201cFiesta del Encuentro\u201d. En tal ocasi\u00f3n dos ancianos, Sime\u00f3n y Ana, se encuentran con el Ni\u00f1o Jes\u00fas: fr\u00e1giles ancianos lo revelan al mundo como la luz de los gentiles y hablan de \u00e9l a los que esperaban el cumplimiento de las promesas divinas (cf. Lc 2,32.38). Sime\u00f3n toma a Jes\u00fas en sus brazos: el Ni\u00f1o y el anciano, como si simbolizaran el principio y el fin de la existencia terrenal, se sostienen mutuamente: de hecho, como proclaman algunos himnos lit\u00fargicos, \u201cel anciano llevaba al Ni\u00f1o, pero era el Ni\u00f1o quien sosten\u00eda al anciano\u201d. La esperanza surge as\u00ed del encuentro entre dos personas fr\u00e1giles, un Ni\u00f1o y un anciano, para recordarnos, en estos tiempos nuestros que exaltan la cultura del rendimiento y la fuerza, que el Se\u00f1or ama revelar la grandeza en la peque\u00f1ez y la fuerza en la ternura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">EN S\u00cdNTESIS\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Buen Samaritano que deja su camino para socorrer al hombre enfermo (cfr.\u00a0Lc\u00a010, 30-37) es la imagen de Jesucristo que encuentra al hombre necesitado de salvaci\u00f3n y cuida de sus heridas y su dolor con \u00abel aceite del consuelo y el vino de la esperanza\u00bb. \u00c9l es el m\u00e9dico de las almas y de los cuerpos y \u00abel testigo fiel\u00bb (Ap\u00a03, 14) de la presencia salv\u00edfica de Dios en el mundo.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Es la mirada consciente de aquellos que no confunden el concepto de incurable con el concepto de no \u201ccuidable\u201d. La mirada de quien no utiliza el criterio de \u00abcalidad\u00bb para abandonar a la persona a su desesperaci\u00f3n sabiendo reconocer, en cambio, una cualidad intr\u00ednseca al propio ser humano: esa \u00abcalidad\u00bb que en t\u00e9rminos laicos se llama dignidad de la vida humana y en t\u00e9rminos cristianos sacralidad de la vida humana.<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vivimos en una \u00e9poca de profundas soledades disimuladas: la demanda de autonom\u00eda, a pesar de su importancia, ha terminado por transformarse en la l\u00f3gica del abandono, terap\u00e9utico y asistencial, porque ninguna autonom\u00eda es en s\u00ed misma capaz de soportar el peso del dolor y el sufrimiento propio y ajeno si no sabe reconocer los valores de la dependencia mutua y la solidaridad.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Carta Samaritanus bonus de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe sobre el cuidado de las personas en las fases cr\u00edticas y terminales de la vida)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo enfermo y todo anciano en su vejez, tiene necesidad no solo de ser escuchado, sino de comprender que el propio interlocutor \u201csabe\u201d que significa sentirse solo, abandonado, angustiado frente a la perspectiva de la muerte, al dolor de la carne, al sufrimiento que surge cuando la mirada de la sociedad mide su valor en t\u00e9rminos de calidad de vida y lo hace sentir una carga para los proyectos de otras personas. Por eso, volver la mirada a Cristo significa saber que se puede recurrir a quien ha probado en su carne el dolor de la flagelaci\u00f3n y de los clavos, la burla de los flageladores, el abandono y la traici\u00f3n de los amigos m\u00e1s queridos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si EL COVID 19 nos ha recordado nuestra fragilidad, el cuerpo contagiado, en toda su materialidad, tambi\u00e9n nos ha obligado a reconfigurar los lazos y a \u00abvelar\u00bb por el otro, sin malentendidos. Pero sobre todo a hacer como Dios: a tener \u00abcompasi\u00f3n\u00bb, cum patior, cuando &#8211; pasando al lado de alguien &#8211; este es golpeado y herido. Porque nadie en su sufrimiento es nunca un extra\u00f1o para nosotros.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b><i>\u201cLa gloria de los j\u00f3venes es su vigor, la dignidad de los ancianos son sus canas\u00bb (Prov. 20, 29). \u00abCorona de los ancianos es la mucha experiencia\u00bb (Eclesi\u00e1stico 25, 6-8).<\/i><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: P. Jos\u00e9 Prado Tolosa, p\u00e1rroco de Panim\u00e1vida \u201cMam\u00e1, no puedes salir a comprar\u201d, \u201cPap\u00e1, no puedes ir al centro\u201d, \u201cNo podemos ir a ver a los abuelos, hagamos una v\u00eddeo llamada\u201d \u2026 Estas expresiones deben ser de las frases m\u00e1s pronunciadas y escuchadas en esta pandemia,\u00a0desde que se declar\u00f3 a los adultos mayores y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12932,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"h5ap_radio_sources":[],"footnotes":""},"categories":[309,57],"tags":[212],"class_list":["post-12931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-309","category-pastoral-social","tag-adulto-mayor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12931\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}