{"id":12588,"date":"2021-03-26T02:13:27","date_gmt":"2021-03-26T02:13:27","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=12588"},"modified":"2021-04-05T02:15:46","modified_gmt":"2021-04-05T02:15:46","slug":"como-enfrentar-en-familia-iglesia-domestica-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodelinares.cl\/ol\/?p=12588","title":{"rendered":"C\u00f3mo enfrentar en Familia, Iglesia Dom\u00e9stica, la Pandemia"},"content":{"rendered":"<p><b><i>\u00abLa experiencia de la pandemia ha puesto de relieve el papel central de la familia como Iglesia dom\u00e9stica y ha subrayado la importancia de los v\u00ednculos entre las familias\u201d<\/i><\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La llegada del COVID-19 ha tra\u00eddo consigo una serie de desajustes y desequilibrios de todo tipo, en donde el aspecto psico-espiritual tambi\u00e9n se ha visto afectado. Desde que comenz\u00f3 esta pandemia, creyentes y no creyentes de todo el mundo; como as\u00ed tambi\u00e9n nosotros los cat\u00f3licos, hemos realizado esfuerzos de todo tipo para tratar de comprender a la luz de la fe y la raz\u00f3n, el sentido de la pandemia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El virus, tambi\u00e9n nos ha obligado a replegarnos a nivel f\u00edsico y psicoespiritual.\u00a0 Hemos tenido que abandonar las parroquias y capillas y reordenar nuestra casa-hogar, para hacer de ella, nuestra peque\u00f1a \u201cIglesia dom\u00e9stica\u201d, una porci\u00f3n de Iglesia que ha tomado una fuerza incre\u00edble en este tiempo. Podr\u00edamos decir que la figura de\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cIglesia dom\u00e9stica\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0ha cobrado un mayor sentido, producto del coronavirus. Una iglesia hogar,\u00a0que sale de los templos y se encarna en lo que le sucede al mundo. La idea de iglesia dom\u00e9stica, nos puede ayudar a comprender aquella dimensi\u00f3n de nuestro ser que dice relaci\u00f3n con nuestra casa, es decir, nuestro hogar, nuestro interior.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es inevitable no ponerse ansioso ante el panorama incierto que plantea la actual situaci\u00f3n sanitaria. El miedo, la desorganizaci\u00f3n, el enojo, la tristeza, el aburrimiento etc. (por nombrar solo algunos elementos), nos abruman y desintegran. Es por eso que no cabe duda alguna, que la pandemia es un agente estresor, que puede llevarnos hasta la angustia y desesperaci\u00f3n total. Adicionando las cuarentenas, permisos para desplazarnos, cumplir con todas las normas sanitarias obligatoriamente, el temor a enfermarnos, no poder ver y abrazar a nuestros seres queridos, aislarnos. No poder asistir a la Santa Misa, confinamiento total.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, desde la \u00f3ptica de la fe, nos vemos confrontados con preguntas existenciales que nos llevan a preguntarnos, por ejemplo: \u00bfQu\u00e9 lugar ocupa Dios en todo esto?, \u00bfPor qu\u00e9 Dios permite el sufrimiento y la muerte de tantos hermanos?, \u00bfQu\u00e9 sentido tiene creer cuando Dios parece no escucharnos? \u00bfTiene sentido el dolor? \u00c9stas y otras tantas preguntas vitales transitan y colisionan muchas veces sin respuesta en nuestra cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una crisis como la que vivimos actualmente, tenemos que ser capaces de poner en contexto lo que sentimos para reconocer las emociones que afloran en situaciones l\u00edmites y de esta manera, obtener las herramientas pertinentes para gestionar nuestras crisis y caminar hacia la transformaci\u00f3n y ordenamiento de nuestro hogar, animados por todos con quienes convivimos en nuestra iglesia dom\u00e9stica y el mundo, en este escenario pand\u00e9mico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De la misma forma, nuestro esfuerzo debe centrarse en entrar a\u00a0nuestra habitaci\u00f3n para ser capaces de reconocer ese espacio sagrado que es nuestra psiquis y dialogar con nuestros sentimientos, con el miedo, el enojo, el aburrimiento, para buscar la manera de encontrar el sentido a la desorganizaci\u00f3n producto de la contingencia que azota al mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestro hogar nos da seguridad, all\u00ed somos libres, somos verdaderamente nosotros mismos. El hogar es el espacio sagrado y lit\u00fargico en donde nos reunimos como familia en torno a la mesa para compartir el pan y la vida,\u00a0para celebrar, para llorar, para orar, para abrazarnos y contenernos. Es el lugar en donde nos encontramos en comuni\u00f3n plena unos con otros. Pero no obstante eso, el hogar tambi\u00e9n necesita ordenarse, limpiarse, renovarse, cambiar de lugar los muebles, necesita que entre aire para que purifique y renueve el ambiente.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCuando reces, entra en tu habitaci\u00f3n, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 all\u00ed, a solas contigo\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0(\u2026) [Mateo 6,6]. La habitaci\u00f3n es una hermosa imagen en donde podemos integrar en un di\u00e1logo profundo con Dios, aquellas partes disgregadas de nuestro ser producto de la pandemia. Los miedos y preocupaciones las ponemos en manos de Dios, para purificarlas y caminar hacia una integraci\u00f3n armoniosa de los diversos elementos que componen nuestra vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La casa, es el lugar en donde moran nuestros sue\u00f1os y preocupaciones, es donde aprendemos y absorbemos el andamiaje cultural que nos permitir\u00e1 a desenvolvernos bien o mal en la vida. La casa es el espacio f\u00edsico y psicoespiritual, en donde la vida danza, se recrea y transforma en compa\u00f1\u00eda de la familia, los amigos, la comunidad y nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En nuestra casa aprendemos en la relaci\u00f3n con el otro a gestionar problemas, a reconciliarnos, pero tambi\u00e9n es la cuna de muchas heridas que nos acompa\u00f1an en la vida y que, ante alg\u00fan acontecimiento importante, vuelven a abrirse y comienzan a sangrar. Los miedos florecen y muchas veces nos sentimos indefensos, sin herramientas para gestionar nuestras ansiedades y los agentes estresores.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, algunas orientaciones psico-espirituales que nos pueden ayudar a enfrentar como familia esta crisis que, con el favor de Dios, ayuda de la ciencia y los autocuidados responsables pasar\u00e1:\u00a0<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Aceptar la crisis:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">aceptar es m\u00e1s que tolerar, soportar o aguantar. La aceptaci\u00f3n exige una comprensi\u00f3n.<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La crisis como oportunidad:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">de crecimiento personal y espiritual. Crecer como personas y como cat\u00f3lico. Tomar consciencia de mis fragilidades y fortalezas.\u00a0<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Espiritualizarse:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">el ser humano puede operar desde su dimensi\u00f3n biol\u00f3gica, emocional, racional o espiritual. Las crisis ayudan al ser humano a identificarse con su dimensi\u00f3n m\u00e1s elevada, la espiritual, a encontrar una paz m\u00e1s profunda en medio de situaciones verdaderamente dram\u00e1ticas, a adquirir un conocimiento de la realidad mucho m\u00e1s integral.<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\"> La persona humana se espiritualiza \u201cfundamentalmente\u201d a trav\u00e9s del silencio y la contemplaci\u00f3n, de la meditaci\u00f3n y de la oraci\u00f3n. Espiritualizarse ayuda a dar m\u00e1s valor a lo esencial que a lo accesorio, a lo eterno que, a lo temporal, al esp\u00edritu que, a la materia, al amor que, al placer, a lo gratuito que, a lo oneroso, al dar que al recibir.<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Cultivar un esp\u00edritu de servicio:<\/b> <i><span style=\"font-weight: 400;\">las crisis ayudan a multiplicar los actos de servicio a los dem\u00e1s porque generan necesidades apremiantes. Las crisis producen una multiplicaci\u00f3n en cadena de actos de solidaridad entre seres humanos y pueblos que fortalece lazos y destinos. Este necesario esp\u00edritu de servicio implica cuidarse a uno mismo para poder ser buen instrumento en ayuda de los dem\u00e1s. Por eso, un correcto esp\u00edritu de servicio sabe protegerse, no ego\u00edstamente sino solidariamente, con el fin de recuperar fuerzas y poder continuar con el servicio.<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Gestionar la incertidumbre:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la crisis nos ayuda a aprender a vivir en momentos de incertidumbre, lo que supone un alto grado de desprendimiento personal y abandono en la providencia divina.<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>Cuidar las relaciones humanas<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la crisis es una gran oportunidad para mejorar nuestras relaciones humanas con los m\u00e1s pr\u00f3ximos. El confinamiento al que tantos millones estamos sometidos obliga a muchas personas a convivir con seres queridos, a veces en espacios reducidos y con medios escasos. El confinamiento genera tensi\u00f3n. El respeto, el buen humor y el perd\u00f3n en las relaciones humanas perfuman nuestras casas y las convierten en hogares dignos y nobles, aptos para la convivencia en familia.<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><b>La Oraci\u00f3n y Lectura orante de la Palabra de Dios personal y en familia:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La oraci\u00f3n brota de la escucha de Jes\u00fas, de la lectura y familiaridad con la Palabra de Dios. \u00bfTenemos en casa el Evangelio? \u00bfEncontramos un momento para leerlo juntos o al menos leerlo solo? \u00bfLo meditamos recitando el Rosario? El Evangelio le\u00eddo y reflexionado en familia es como un pan bueno que nutre el coraz\u00f3n de todos. Y por la ma\u00f1ana y por la tarde, cuando nos sentemos a la mesa, digamos juntos una oraci\u00f3n con sencillez.\u201d (Papa Francisco)<\/span><\/i><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><b> Jos\u00e9 Prado Tolosa (ORS)\u00a0<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b>P\u00e1rroco de Nuestra Se\u00f1ora de la Buena Esperanza, Panim\u00e1vida <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa experiencia de la pandemia ha puesto de relieve el papel central de la familia como Iglesia dom\u00e9stica y ha subrayado la importancia de los v\u00ednculos entre las familias\u201d La llegada del COVID-19 ha tra\u00eddo consigo una serie de desajustes y desequilibrios de todo tipo, en donde el aspecto psico-espiritual tambi\u00e9n se ha visto afectado. 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