admin/ octubre 26, 2019/ 2019, Fiesta Religiosa, Historia Diocesana

El año 2016 la congregación misionera del Santísimo Redentor, más conocida como los misioneros Redentoristas, celebró 150 años desde que recibió de parte del papa Pío lX, el icono de la Virgen del Perpetuo Socorro y el mandato de darla conocer por el mundo. Con ocasión de ese año jubilar, el papa Francisco bendijo doce imágenes de la Virgen del Perpetuo Socorro para que visitaran los cinco continentes donde se realiza el servicio misionero de la Congregación. Uno de estos íconos vino a Latinoamérica y después de visitar numerosos pueblos, llego a Chile a mediados del mes Agosto. El Peregrinar por el país lo inició por tierras patagónicas visitando Chaitén, Palena y Futaleufú; luego Temuco, Los Ángeles y Penco.


La parroquia San Alfonso de Cauquenes con mucha alegría recibió su imagen el viernes 11 de octubre, visita que se prolongó hasta el domingo 20. Los fieles se convocaron a recibirla a las 19.30 Hrs. en el cruce del Boldo (frente al aeródromo de Cauquenes) a donde llegaron algo más de cincuenta vehículos adornados con globos y cintas de colores quienes acompañaron en caravana la imagen, que fue instalada en lo alto de un vehículo adornada con luces intermitentes de múltiples colores que hacían resaltar la belleza de la Madre, que con el Hijo en sus brazos visitaba estas tierras cauqueninas que tanto la quiere. La caravana vehicular hizo su recorrido pasando por la plaza de Armas, por calle Antonio Varas hasta el templo San Alfonso. En la esquina con calle Montt estaban esperando muchos niños de la catequesis con sus mamás y catequistas, portando pañuelos, pompones y globos blancos, pero sobretodo con mucha alegría y entusiasmo que se multiplicaron una vez llegado a la Iglesia, momento emocionante y extraordinario, muy difícil de describir con palabras en estas líneas, rostros alegres, cantos, vivas a la madre y más de unas lagrimas también se vieron rodar por las mejillas de muchos. Este recibimiento culminó con la misa solemne presidida por el párroco Padre Ronald y concelebrada por los Vicarios parroquiales padres Raúl Sobarso, Juan Foster, Antonio Tapia y el párroco de las parroquias San Pedro y San Francisco, padre Luis Retamal (padre Cheno).


Bautizados y enviados: Nueve días de Misión


Por la Gracia de Dios, la visita se sucede en octubre, mes extraordinario de la misión de la Iglesia, razón por la cual en Consejo Pastoral consideró que la presencia de María, se debía vivir y disfrutar dentro de este ambiente misionero que identifica a esta parroquia de Cauquenes, lo que quedó expresado en cada actividad del programa que se realizó: visita a algunas familias y enfermos en sus casas, visita al hospital de Cauquenes, Hogar de ancianos, celebraciones especiales en algunas capillas y más allá de los limites parroquiales: Curanipe, Peyuhue y Chanco.


Escuela Blanco Encalada.

En esta misión se destaca la visita realizada a la escuela Blanco Encalada de Cauquenes, ya que este lugar está unido históricamente a la comunidad de los Redentoristas y a la Virgen del Perpetuo Socorro. En 1891 cuando llegan los misioneros a esta ciudad, en este lugar, donde ahora se emplaza el edificio de la escuela, había una casa de ejercicios espirituales construida en 1850 por el padre Bartolomé Villalobos, quien ya anciano, a la fecha de la llegada de los misioneros era incapaz de atenderla, él en su generosidad y conocedor de la obra misionera de la congregación la donó para que ahí se instalaran, y el 6 de mayo de 1891, como lo consigna los documentos, el padre Villalobos firmó el contrato de donación. Teniendo presente lo dicho al principio de este relato, la imagen de la Virgen bajo esta advocación llegaba junto con los misioneros a este lugar ubicado en calle Chacabuco, por ende fue también la primera casa y lugar de veneración en Cauquenes de la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro.
La comunidad parroquial de San Alfonso, una vez más eleva su oración de acción de gracia al Padre Dios, agradeciendo estos días extraordinarios de la visita de María Santísima que ha peregrinado junto al pueblo en este tiempo de misión en que hemos sido llamados a renovar nuestro bautismo como discípulos y misioneros de Cristo.

“JESUS MI AMOR, MARÍA MI ESPERANZA” (Sn. Alfonso Maríade Ligorio)

Compartir esta entrada