admin/ febrero 4, 2017/ 2017, Pastoral Social/ 0 comentarios

El fuego destruyó todo lo material, pero hizo aflorar la solidaridad de los hermanos que siguen llegando a los rincones más recónditos de la Diócesis de Linares y que fueron afectados por los incendios, aquellos Villorrios y Asentamientos donde la televisión no llega. Pero sí dice presente la ayuda de una Iglesia fraterna que se despliega y se moviliza kilómetros para abrazar al que está en dificultades.


Es el caso de los fieles de la Parroquia San Francisco de Pajaritos encabezada por el P. Francisco Ibáñez, Misioneros de la Sagrada Familia, en compañía de 25 personas representando a todas sus comunidades: San Bonifacio, Nuestra Señora del Pilar, San Marcos, Jesús Agua Viva y la sede parroquial, de la comuna de Maipú y del Decanato de Pajaritos de la Zona Oeste. También llegaron con su ayuda las zonas afectada por los incendios, compartiendo con los vecinos del sector de Nirivilo, secano costero interior de san Javier, cuyas casas y familias fueron ampliamente dañadas por el fuego.

Dentro de la ayuda se destaca cerca de 700 mil pesos en zapatos nuevos para todas las edades, medicamentos, agua embotellada, útiles de aseo, harina, juguetes y canastas familiares.

La comunidad de Nirivilo, muy agradecida por esta generosa ayuda y fraterna visita, los recibió con un rico desayuno, ocasión en las que los afectados pudieron compartir sus experiencias vividas durante el incendio, dando testimonios sobrecogedores, de quienes se levantaron después del 27 F y ahora siguen dando gracias a Dios por la vida, la salud y se aprestan a recomenzar.

Agradecemos y destacamos además a los jóvenes de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Linares, quienes en todos los decanatos están prestos a ayudar, cargando, descargando, diciendo estamos listos con una hermosa sonrisa que reconforta a quienes la reciben.

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