admin/ marzo 12, 2016/ 2016/ 0 comentarios

Una fructífera jornada vivieron los monitores y coordinadores de la Academia de Líderes Católicos (ALC), que este año asumen la gran tarea de organizar y dar vida a la Escuela Nacional de Líderes Católicos 2016, que comenzará en abril. “La jornada tuvo tres objetivos, que los agrupamos en las «3i»: integrar, identidad e inducción”, explica José Agustín Muñiz, Director Académico de la ALC La Academia de Líderes Católicos cuenta con varios niveles de formación, entre los que se encuentran la Escuela Nacional de Líderes Católicos, orientada a jóvenes secundarios y universitarios, a quienes se les entrega herramientas de liderazgo a la luz del pensamiento social de la Iglesia. Así, alrededor de 22 jóvenes, entre coordinadores y monitores, llegaron hasta Linares para comenzar el trabajo de este año, compartiendo con sus nuevos compañeros. “Las actividades de integración eran necesarias para acoger a los nuevos monitores y coordinadores que se suman al equipo de las distintas Escuelas de Líderes. Así, tuvimos almuerzos y desayunos muy conversados, dinámicas de trabajo, deporte matinal, momentos de oración en comunidad e individuales, además de una interesante conversación con el Obispo de la diócesis, Mons. Tomislav Koljatic. La identidad de la ALC fue abordada por el Director General, José Antonio Rosas, que detalló la misión, visión y valores institucionales de la ALC, los cuales sólo tienen un fin: formar líderes católicos para los desafíos del mundo actual. “Nos detuvimos y conversamos mucho sobre algunos aspectos que nos parecían muy importantes a la luz del crecimiento que hemos tenido y los desafíos que tenemos este 2016: la comunidad afectiva, efectiva y viva con la Iglesia”, aclara José Agustín. En comunión con los retos que ha planteado el Papa Francisco, la Escuela de Líderes Católicos ha desarrollado un Itinerario Formativo, el cual busca entregar herramientas no sólo en el orden teórico sino también, en lo práctico. Este esquema se sustenta en los ejes de educación de las manos, el corazón y la mente, de manera que los egresados sean testimonio activo del Evangelio en sus propias áreas de desarrollo. “Revisamos uno a uno todos los temas, testimonios, actividades que componen nuestras distintas instancias de formación, y también compartimos las mejores experiencias para planificar, implementar y dictar la Escuela Nacional de Líderes Católicos”, dice José Agustín. Para finalizar la jornada, el grupo vivió la Santa Misa presidida por Monseñor Kolkatic, quien realizó una ceremonia de envío, e impuso un escapulario a cada joven. La Escuela Nacional de Líderes Católicos 2016 está dirigida a todos aquellos jóvenes inquietos, con ganas de trabajar por una sociedad más cristiana y más humana. En esa línea, se realizará a lo largo de todo nuestro país, en las ciudades de Puerto Montt, Temuco, Los Ángeles, Concepción, Chillán, Linares, Talca, Rancagua, Valparaíso, Santiago, Melipilla, San Bernardo, Illapel y La Serena.
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