admin/ junio 9, 2015/ 2015, Aniversario/ 0 comentarios

Tenemos mucho que agradecer al gran Comunicador de la Vida, reconocer nuestras faltas y avanzar por los caminos de un nuevo año del periódico al servicio de nuestra diócesis. Con sencillez, sin importar lo que ofrecen, más que el compromiso y cariño con lo que lo hacen, más de 100 corresponsales se dieron cita en la Casa de Ejercicios Chacahuín, el sábado 6 de junio, para celebrar un nuevo aniversario del Periódico Diocesano Buena Nueva, que cumple 38 años de circulación ininterrumpida.

Una vez más el grupo de comunicadores parroquiales y de capillas se reunieron en torno al altar para celebrar el trigésimo octavo aniversario de Buena Nueva, segundo año que su fundador, Don Carlos Camus, les acompaña desde el cielo, seguramente orgulloso y feliz de verles reunidos como una gran familia compartiendo esta nueva celebración. La Eucaristía fue presidida por Monseñor Tomislav Koljatic, quien fue acompañado por parte de su presbiterio. En la que se rogó por quienes estaban presentes, por los que no pudieron venir y ciertamente por aquellos que terminaron su peregrinación corresponsal por esta tierra Como son habituales las ofrendas reflejaron el trabajo y los productos característicos de cada decanato, presentados con mucha humildad y con un gran corazón, que se reflejó en los rostros emocionados al recuerdo de los primeros tiempos. Desafíos que surgieron entre los corresponsales: Tratar de actualizarse de acuerdo a las nuevas tecnologías, conforme a la realidad de cada uno vive en sus comunidades. Aumentar las suscripciones en cada comunidad y Ponerse al día con el financiamiento de las Buenas Nuevas en el caso que corresponda. Promover la lectura de Buena Nueva en los diversos grupos pastorales en las comunidades, como un instrumento de formación, capacitación, comunión e información, como un elemento eficaz al servicio de la Evangelización. Motivar la participación de los corresponsales que por diversos motivos se han dejado estar. Renovar permanentemente los contenidos en los diarios murales y espacio de avisos en cada comunidad. Continuar reforzando los lazos que nos unen como comunicadores, siendo siempre la gran familia que hemos elegido ser.
Compartir esta entrada

Dejar un Comentar