admin/ abril 10, 2014/ 2014, Reconocimientos/ 0 comentarios


La Cámara de Diputados, por acuerdo unánime, rindió homenaje a la figura de Monseñor Carlos Camus Larenas, Obispo emérito de la Diócesis de Linares, reconocido por su activa defensa de los Derechos Humanos, quien falleciera el 16 de marzo de 2014, a los 87 años.
En la ceremonia, acompañaron a la familia a recibir este homenaje, Monseñor Tomislav Koljatic, Obispo de Linares, Monseñor Bernardino Piñera, Obispo emérito de La Serena, Don Rolando Rentería, Alcalde de Linares, sacerdotes   y una delegación de laicos de la diócesis de Linares. El Diputado Sergio Ojeda, de la bancada DC. En parte de su intervención : «Tuvo una mirada profética en momentos de mucha confusión, de muchas dudas al interior de la Iglesia, de mucho sufrimiento en el país, en que la Iglesia jugó un papel fundamental en lograr la verdad, la justicia y la reconciliación, que nunca nos podemos cerrar desde el punto de vista creyente cristiano». «Él se la jugó también a costa de sí mismo, corriendo muchos riesgos, para defender la vida, la verdad y la justicia y eso, evidentemente, es un legado que será recordado para siempre y entra a formar parte en esa legión de pastores que en Chile han sido personalidades importantísimas en construir la patria que todos amamos y queremos mejorar… La personalidad de don Carlos, un hombre que hizo carne el verbo, es decir, que pasó de la teoría a la práctica, a quien no le bastaba la prédica y la oración; sabía que había que salir a dar testimonio de la fe que profesaba. Pero también sabía que su labor de pastor consistía en “construir iglesia”, por lo que volcó una parte muy importante de su energía en organizar la comunidad cristiana en todos sus niveles…Gracias don Carlos por lo que nos entregó y por el hermoso y rico legado que no hay dudas tomarán las nuevas generaciones. Ha partido un hombre bueno, con la integridad de los  más grandes. El destino lo puso para ser nuestra voz y nuestra lucha. El poder de la fuerza está en la razón y en la verdad, que surge del alma y del espíritu. Monseñor Camus vivió y accionó entrelazado con los más altos valores e ideales del espíritu humano y de sus más invalorables facultades que condicionan la libertad de la persona humana. Vivir para ser libres y libres para poder vivir. Pero sobre todo vivir con dignidad, eso era lo que él quería, y eso era lo que él buscaba. A la derecha del padre se encontrará con sus compañeros de causa y de camino, con Raúl Silva Henríquez, Ariztía, Santos y González, Obispos que dieron testimonio de su fe, no cejando nunca en mirar en los pobres, los perseguidos, los marginados, el verdadero rostro de Cristo. También estará junto a Pierre Dubois, André Jarlán, Alfonso Baeza y tantos más. Yo lo conocí, lo vi y observé su lucha. Muchos nos vimos impregnados e influidos por su constante accionar. Y más que ello nos sentimos acompañados por la grandeza de sus acciones”. En su intervención el Diputado Independiente Gabriel Boric, en parte de su intervención dijo: “Como joven yo no viví la dictadura, nací en 1986. Sin embargo el legado de gente como Carlos Camus ha incidido tremendamente en las luchas que estamos dando hoy día. Los jóvenes que en esta generación salimos a las calles lo podemos hacer gracias a gente como Carlos Camus, que poniendo en riesgo su integridad personal, poniendo en riesgo su vida y junto a tantos otros luchadores sociales, dieron la pelea y lucharon porque Chile sea un país en libertad y eso, como joven, no puedo sino agradecerlo eternamente y decirle a su familia, a la gente que lo conoció, que hoy día nosotros también nos sentimos herederos del legado que nos deja Carlos Camus. Esta nueva generación no pretende inventar la rueda, si no reconocerse en todos los que con tremenda valentía se enfrentaron a la dictadura cívico militar y levantaron la voz para decir basta” Por su parte el Diputado Romilio Gutiérrez, de la UDI, en tanto destacó su lema Episcopal: “Su lema Episcopal como lo dice esa imagen de Monseñor Carlos Camus, fue la Victoria que vence al mundo es nuestra Fe. Esa frase marcó su vida pastoral es principalmente la fe, la que mueve a los seres humanos a su mayor y mas plena realización espiritual y material, de manera que sin ella, este desarrollo se torna trunco e incompleto. Como miembro de la comisión de Derechos Humanos el año 2010, tuve una larga conversación con Monseñor Camus, en la que una de sus afirmaciones fue la siguiente Cultivar la amistad cívica, porque si los parlamentarios pueden conversar de igual a igual, se genera un lugar ideal que es necesario para la democracia, porque cuando no existe un lugar para conversar con respeto(..), entonces hay frentes que no dialogan nunca, es importante considerar al adversario un igual, por lo tanto hay que respetarlo y no considerarlo un enemigo que hay que destruir. Nos encontramos, Señor Presidente y Honorables colegas, ante un pastor, ante un formador de conciencias y personas, cuyo pensamiento debemos hacerlo trascender a través de nuestras vidas como ciudadanos y como parlamentarios”. Desde 1977, Monseñor Camus, desarrolló su labor como Obispo en la Diócesis de Linares, por 27 años, desde donde se destacó por el incansable acompañamiento a su rebaño, resaltando su especial cercanía por el mundo campesino, como también su habilidad por las comunicaciones, creando, a un mes de su llegada el Periódico Diocesano Buena Nueva de Linares, que este junio cumple 37 años de circulación ininterrumpida, como también la Radio Buena Nueva en Linares y Chanco. Se preocupó de levantar capillas y sedes comunitarias en los sectores rurales, cubriendo prácticamente todo el territorio de su diócesis. Fue Secretario de la Conferencia Episcopal de Chile entre 1974 y 1976, tribuna desde donde manifestó sin miedo su postura sobre los hechos que ocurrían en esa época. Esto se agrega a su rol como Obispo de Linares, cargo en el que tuvo que enfrentar la violación de los Derechos Humanos ocurrida en el enclave alemán de Colonia Dignidad. Regresando a Linares Para de delegación que acompañó a Monseñor Koljatic al Congreso Nacional, fue una hermosa experiencia, pues después de ser recibidos en el Congreso y participar de la ceremonia, la visita obligada era a la Iglesia de La Matriz, lugar donde Don Carlos, como buen porteño, creció y cantó su primera misa luego de su ordenación Sacerdotal. Y para concluir un hermoso día, allí Monseñor Koljatic presidió la Eucaristía. Cabe señalar que en la Iglesia de La Matriz, también se encuentran sepultados los restos de Mons. Augusto Salinas, Obispo que antecediera a Don Carlos en Linares y el P. René Vio, quien fuera párroco de Villa Alegre por muchos años. Para quienes asistieron, desde la Diócesis de Linares, a este hermoso homenaje, el comentario al regresar fue unánime: “Un viaje cansador, son muchas horas en bus, pero valió la pena y lo repetiríamos cuantas veces fuera necesario, porque don Carlos se lo merece, quienes lo conocimos, lo sabemos muy bien. Nuestro corazón vuelve lleno de orgullo, pues las palabras que se dijeron, reflejaban plenamente al que fuera nuestro pastor por 27 años”… “Por supuesto que nos gustaría que esto hubiera ocurrido con Don Carlos presente, pero tenemos que entender que el obispo Camus, recibirá homenajes por siempre, ya que su legado transciende, su valentía y coraje será un ejemplo para una iglesia comprometida, por ser un luchador a favor de los derechos humanos, por ser la voz de los desprotegidos, por ejercer un liderazgo, ser un guía, ser un padre, un gran amigo”.
Compartir esta entrada

Dejar un Comentar