admin/ noviembre 18, 2013/ 2013, Aniversario, Sacerdotes/ 0 comentarios

Con emoción y mucha alegría, los Presbíteros Francisco Hormazabal Pastenes y Gonzalo Aravena Valenzuela, celebraron sus 25 años de vida sacerdotal. La ceremonia fue presidida por Monseñor Tomislav Koljatic, quien junto al Clero diocesano, familiares y amigos dieron gracias a Dios por la entrega y el servicio de estos hermanos, que hace 25 años, recibieron el Orden Sacerdotal, de manos de Monseñor Carlos Camus.

Hace 25 años, el 4 de octubre de 1988, la Iglesia Catedral de Linares, se vistió de fiesta para recibir con alegría y esperanza a dos nuevos sacerdotes para nuestro pueblo. En una hermosa Eucaristía Monseñor Carlos Camus, impuso sus manos a los jóvenes Francisco Hormazabal Pastenes y Gonzalo Aravena Valenzuela, quienes ante el Clero diocesano y ante una multitud que les acompañó ofrecieron su vida al Señor para servir a su Iglesia. Nuevamente fueron acompañados por el Obispo Diocesano, el Clero, familiares y amigos. En la Homilía, Monseñor Koljatic destacó el Don de la Vocación, y la perseverancia en este caminar de fe y lo importante que es la familia en este proceso, así como también la oración de la comunidad que acompaña a sus pastores. Por su parte el P. Francisco, agradeció con emoción el cariño y apoyo incondicional de su querida madre, quien pese a su delicada salud, le acompaña en esta importante ocasión. El P. Gonzalo, también destacó a su familia como pilar fundamental en su vocación y gradeció a todas las comunidades que le han ayudado a formarse como sacerdote de todos. Ambos sacerdotes coincidieron en calificar este tiempo de sacerdocio como un tiempo de gracia, todo ha sido gracias, un inmenso regalo de Dios, este Don de Dios que de alguna manera fijó su mirada en mí. Todo lo que he podido hacer ha sido por obra, gracias y misericordia de Dios. El Señor se ha mostrado grande y por eso es nuestra oración agradecida cada día.
Compartir esta entrada

Dejar un Comentar