admin/ noviembre 20, 2012/ 2012, Infancia Misionera, MIsiones/ 0 comentarios

Más de 150 Niños de Infancia Misionera, de la Diócesis de Linares, junto a sus asesores y papás,  se dieron cita el Colegio María Auxiliadora, para compartir la alegría de amar y ser amados por Jesús, como los privilegiados del Señor.

Después de algún tiempo sin estos encuentros diocesano, las Hermanas de la Consolación, encargadas de acompañar las misiones y especialmente Infancia Misionera, han querido retomar estas instancias que dan vida a la Infancia y a la Iglesia en su totalidad. El objetivo principal en esta ocasión era, propiciar el reencuentro y fortalecerse para seguir creciendo como Infancia Misionera.

Con gran alegría, recibimos a nuevas comunidades que en este tiempo se han formado, como es Longaví y Cuñao, quienes han comenzado formarse en esta pastoral.

Destacada también fue la colaboración y presencia del grupo JOMIS, esos jóvenes misioneros que siempre dicen presente, cuando se les requiere en algún servicio pastoral o social.

Alegró mucho a los niños y a los padres, la presencia y bendición de Monseñor Tomislav Koljatic, quien les felicitó por todos los esfuerzos que hacen para continuar con la misma alegría y les animó a seguir perseverando en esta amistad con Jesús e invitando a otros niños a conocerlo, amarlo y dejarse amar por Él.

Pese a las dificultades para realizar la caminata por la vida, por coincidir con otras actividades de la comunidad, el Sr. Alcalde de Linares, autorizó a que se tomaran la Plaza y la llenaran de colorido y alegría, donde realizaron oraciones por la Patria, por la Iglesia, por las autoridades, por los enfermos y por tantos hermanos que necesitan de nuestra oración, especialmente por los niños que viven en situaciones de riesgo, especialmente aquellos que están en las zonas de conflicto. También entregaron tarjetas con mensajes alusivos a la vida y su valor como Don de Dios. Desplegando su creatividad pintaron en el piso de la Plaza, dibujaron actitudes del Niño Misionero: ojos abiertos, corazón ardiente, oído atento, mano extendida y pie ligero. Con una batucada recorrieron alrededor de la Plaza, para regresar al Colegio María Auxiliadora, donde continuaron compartiendo el almuerzo, un show, culminando con una hermosa Eucaristía en la Iglesia Catedral, presidida por el P. Juan Pérez Núñez, quien al finalizar la ceremonia realizó el envío de estos pequeños entusiastas misioneros

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