admin/ agosto 14, 2012/ 2012, Ordenación Diaconal/ 0 comentarios

La solemne ceremonia en la Iglesia Catedral, fue presidida por Monseñor Tomislav Koljatic, y concelebrada por el Clero diocesano, Religiosos y Diáconos.
La Iglesia Diocesana de Linares se vistió de fiesta para celebrar con alegría y gozo la Ordenación al Diaconado Permanente de Don Ignacio Salazar Muñoz, de la Parroquia San José del Decanato de Constitución y Don Fernando Fernández Elgueta, de la Parroquia San Pedro del Decanato de Cauquenes, quienes el sábado 11 de agosto, llegaron acompañados de familiares y amigos hasta el principal templo Diocesano. Allí ante el Altar sellaron con el Sacramento del Orden, la respuesta que han venido dando a la vocación recibida de parte del Señor durante su proceso de formación. En la homilía el Pastor, resaltó en primera instancia, la imagen de San Lorenzo Mártir, Patrono de los Diáconos, ejemplo y modelo de servicio. También destacó el sentido del asistencia que cumple el diácono y al cual están llamados los dos nuevos ordenados, así como también agradeció a Dios por la generosa respuesta y apoyo de la familia de ambos ordenados, especialmente esposas e hijas. El diácono permanente: Tiene la misión de ser un colaborador en el ministerio del Obispo y del presbítero, un animador de las Comunidades Eclesiales de Base (capillas). Su carisma radica en animar a los cristianos en su propia vocación de servicio, tanto en el orden de la solidaridad como de la evangelización y edificación de la comunidad eclesial. Entre sus tareas, al diácono le corresponde llevar la Buena Noticia a todos los rincones, sin embargo, su servicio está enfocado en tres aspectos fundamentales: Servicio autorizado de la Palabra de Dios, Ejercicio de la caridad y Ministerio litúrgico. El diácono se ordena al ministerio de la Palabra, la Liturgia y la Caridad. «Recibe el Evangelio de Cristo del cual has sido constituido mensajero; convierte en fe viva lo que lees, y lo que has hecho fe viva enséñalo, y cumple aquello que has enseñado», dice el rito de ordenación, por lo que la primera función es la de evangelizar con su palabra y con su ejemplo. Es por esto que el diácono debe ser muy bien preparado en las Sagradas Escrituras. El Diácono debe ser un imitador de Cristo Servidor, que no ha venido a ser servido sino a servir, es un facilitador de la liturgia; en el altar ha de ser portavoz de las plegarias y necesidades de los fieles y desde allí proclamará al pueblo el Evangelio y se dirigirá al mismo por las moniciones propias de su oficio. Cuando no hay un Presbítero o un Obispo, es quien preside la Liturgia. Es Ministro de la Caridad, Ministro del Amor. Esto, es mucho más que la acción social. La administración de la caridad toca a todo el ser humano. Ignacio Salazar Muñoz, nació en Santiago el 11 de Agosto de 1953; Bautizado en la Parroquia Patronato San Antonio de Padua el 14 de Octubre de 1953; Confirmación en la Parroquia San José de Constitución el 14 de Octubre de 1962. Casado con María Teresa Marabolí Gutiérrez; Fecha de matrimonio 30 de Abril de 1977, en la Parroquia San José de Constitución. De cuyo matrimonio nacieron: María Teresa del Carmen; Lorena Judith de las Mercedes; Pamela Ignacia del Pilar; Mariela Nicole de Jesús. Fue instituido ministro Lector y Acólito el 02 de Mayo de 2010. Trabaja en Celulosa Arauco y Constitución, en el área de producción desde el 15 de Abril de 1980. Fernando Antonio Fernández Elgueta. Naicó el 26 de abril de 1958, en Chillán. Fue bautizado el 4 de Octubre de 1958 en Parroquia San Francisco de Chillán. Contrajo matrimonio con Herminia Núñez Faúndez, el 21 de Octubre de 1989 en Parroquia San José de Constitución, de cuya unión nacieron: Fernanda Constanza del Carmen, Javiera Antonia y Valentina Ignacia. Es Ingeniero Agrónomo – Subdirector Centro Experimental de Praderas y Ovinos, de INIA C.E. Cauquenes – CRI Raihuen.
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