admin/ septiembre 12, 2011/ 2011, Retiro, Sacerdotes/ 0 comentarios

 


El lunes 5 a las 16:00 hrs comenzó el taller de formación, para el Clero Diocesano de Linares, con un equipo del CEI (Centro de Espiritualidad Ignaciana) con las laicas consagradas: Katie y María Olivia, quienes junto al P. Juan Pablo Cárcamo, orientaron y guiaron el trabajo de los sacerdotes, ayudándolos a tener un encuentro profundo entre los hermanos, partiendo por las emociones, pasando por las acciones, sentimientos y el pensar, hasta llegar al perdón.
Según señaló el P. Lorenzo Solari: El hilo conductor del taller fue la película coreana “Camino a casa”, teniendo como telón de fondo los personajes principales: la abuela (muda, humilde y analfabeta, rural) y el nieto (moderno, citadino y “mal criado”). La película es una obra maestra, con pocas palabras, parajes sencillos y actuaciones notables. Así yendo de los personajes a nuestra vida da cada día, a nuestra historia y a nuestros recuerdos fuimos tocando nuestras emociones y sentimientos con nuestros pensares y acciones, en el encuentro con los demás. El objetivo principal era llegar a comprender el valor profundo del perdón, no desde las profundidades del intelecto y de la teología, sino desde lo más humano que tiene cada hombre, como es que somos los sacerdotes”. Durante el encuentro, compartieron muy buenos omentos, el espíritu que reinó fue la fraternidad. Añade el P. Solari, “pero el taller no terminó con la despedida de Rabones, allí comenzó el real, poniendo en práctica lo que allí comprendimos vivencialmente. Por eso todos los sacerdotes, con nuestro pastor a la cabeza, agradecemos las oraciones que nos acompañaron en esta formación y le pedimos a los laicos que sigan rezando, pues su oración se siente y nos fortalece”.

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